"2023: Elecciones, Juicio del Alvia y Uncertidumbre en la Industria"

El año del final del 'baltarismo' en Ourense confirmó el estado de gracia del cine gallego con la Concha de Oro en San Sebastián

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 29 Dic. - El próximo domingo se despide un 2023 de marcado clima electoral en Galicia, que arrancó con una carrera hacia las municipales del 28 de mayo y se va con la vista puesta en las autonómicas del próximo 18 de febrero, convocadas por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, cuando las quinielas ya apuntaban al nuevo año para conocer la fecha de la cita con las urnas tras meses de especulaciones.

En política, 2023 será recordado como el año del final del 'baltarismo'. Perseguido judicialmente tras ser 'cazado' a casi 220 kilómetros por hora al volante de un coche oficial y sin mayoría absoluta en la Diputación de Ourense, Manuel Baltar dio un paso al lado como barón del PP en Ourense, lo que supuso el fin de tres décadas de saga política familiar iniciada por su padre, José Luis Baltar.

El año en el que terminó el juicio del Alvia coincidiendo prácticamente con el décimo aniversario del trágico siniestro ferroviario ha sido también el del cese definitivo de la actividad en la central térmica de As Pontes (A Coruña) que, junto al derribo de lo que quedaba en pie de la central de Meirama --Cerdeda (A Coruña)--, simboliza el fin de una era en la industria gallega. Al término del año, la incertidumbre se cierne en torno a la continuidad de la actividad de la planta de Alcoa en San Cibrao (Lugo).

2023 fue también el año en que el Supremo avaló la continuidad de la factoría de la pastera Ence hasta 2073 en la ría de Pontevedra, sobre la que estuvo el foco mediático por las visitas del rey emérito Juan Carlos I a Sanxenxo (Pontevedra). En la página de sucesos, la lacra de la violencia machista se cobró tres nuevas víctimas y una larga investigación permitió dar con el supuesto asesino de Elisa Abruñedo diez años después del crimen.

Las elecciones municipales de mayo depararon sorpresas en la política gallega y llevaron a la estatal a unas generales que pudieron arrastrar a las autonómicas. El debate sobre la fecha de los comicios gallegos se resolvió con el año en tiempo de descuento. A 21 de diciembre, dos días después de aprobar los presupuetos de la Xunta para 2024, el presidente, Alfonso Rueda, anunció que las gallegas serán el 18 de febrero.

Antes, los resultados del 28 de mayo permitieron al PP recuperar poder en las ciudades con el regreso a la Alcaldía de José Manuel Rey Varela, mientras que la nacionalista Goretti Sanmartín (BNG) se convirtió en la primera alcaldesa de la capital gallega. El PSOE, por su parte, retuvo el bastón de mando en las dos grandes urbes de la comunidad, Vigo y A Coruña, además de Lugo; pero perdió en favor de los populares la Diputación de Pontevedra, único gobierno provincial que cambió de color.

Durante la primavera, el foco político se situó sobre la provincia de Ourense con una campaña marcada por la situación de Manuel Baltar y la polémica en torno a los audios publicados por varios diarios que vinculaban al regidor de la capital, Gonzalo Pérez Jácome, con supuestas mordidas.

Lejos de pagar factura por la controversia, el líder de Democracia Ourensana salió reforzado en las urnas al subir en casi 6.500 votos. Con todo, Jácome necesitó reeditar la alianza con el PP para repartirse ayuntamiento y diputación como hicieron cuatro años atrás, aunque con la diferencia de que, en esta ocasión, el encargado de asumir las riendas de la diputación fue Luis Menor con Manuel Baltar rumbo al Senado.

En materia económica, 2023 fue el año del cese definitivo de la actividad en la central térmica de As Pontes (A Coruña) y se marcha con dudas sobre el futuro de la planta de Alcoa en A Mariña luguesa tras las incertidumbres sembradas por la multinacional estadounidense.

En el primer ejercicio completo de Marta Ortega al frente de Inditex que continuó la senda de beneficios récord del gigante textil, el Supremo avaló en febrero la continuidad de Ence en la ría de Pontevedra y, ya en diciembre, revocó una anulación de un parque eólico en la Costa da Morte que podría abrir la puerta a tumbar múltiples paralizaciones de este tipo de proyectos dictadas por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) en los últimos meses.

En un año en el que los dos grandes incendios --en marzo en Baleira (Lugo) y en octubre en Trabada (Lugo)-- se produjeron fuera de temporada alta; el sector marisquero afrontó una de sus peores campañas navideñas debido a una crisis de producción en las rías que también afecta al mundo de la batea y que los expertos ligan a las consecuencias del cambio climático.

El 24 de julio se cumplió una década de la tragedia de Angrois, que dejó 80 muertos y más de un centenar de heridos a las puertas de Santiago. Sólo dos días después de la efeméride, a poco más de 2 kilómetros de la curva de A Grandeira donde descarriló el Alvia, concluía en la Cidade da Cultura el juicio por la mayor catástrofe ferroviaria de la historia de Galicia.

Atrás quedaron ocho años de instrucción y diez meses de vista judicial. A un mes de su fin, Fiscalía retiró su acusación contra el exresponsable de seguridad de Adif Andrés Cortabitarte, que se enfrenta junto al maquinista, Francisco Garzón, a 80 homicidios y 145 delitos de lesiones por imprudencia profesional grave, por el análisis de riesgos el primero y la conducción el segundo. La sentencia se espera para la primavera de 2024.

En febrero se cumplió el primer aniversario de otra de las tragedias que más han sacudido a la sociedad gallega reciente: el hundimiento del Villa de Pitanxo en Terranova. Tras meses de presión de los familiares, el Gobierno autorizó una expedición que logró localizar el pecio del pesquero de Marín en el que murieron 21 marineros.

En la página de sucesos, la lacra de la violencia machista continuó golpeando a la sociedad gallega con tres nuevas mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en Baiona, Oia y Sigüeiro. Además, una larga investigación mantenida durante una década logró dar con el

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