• lunes 6 de febrero del 2023
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Afirman el fallo por matar a un popular de la prisión de Pereiro a pesar del intento de uno de desvincularse del delito

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OURENSE, 5 Dic.

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) confirmó la sentencia que impuso 20 y 21 años de prisión a los 2 acusados de matar a un popular en la prisión de Pereiro de Aguiar (Ourense) para hallar hacerse con la herencia que terminaba de recibir.

Uno de los condenados, M., procuró alegar que a pesar de que entre las pruebas empeladas fue la geolocalización del móvil, unicamente se advertía que había estado en la región, pero no en el sitio exacto donde se sepultó a la víctima. Además, su defensa asimismo trató de alegar que no habían aparecido "huellas digitales" en las tarjetas y que las grabaciones recogían al considerado cómplice, pero no a él.

El veredicto del tribunal de jurado y más tarde la sentencia consideraron hechos probados que A. y M. tuvieron conocimiento de que Y también. había recibido en herencia una esencial proporción de dinero en metálico tras el fallecimiento de su madre, fundamento por el que urdieron un plan para terminar con su historia y apropiarse del dinero que había heredado, algo que la defensa de Marino cuestiona. Ambos se apropiaron, según el fallo judicial, de 22.490 euros.

En la ratificación de sentencia, la salón de lo Civil y Penal del TSXG apunta que, si bien "cierto que no hace aparición la imagen de M., resulta incuestionable la unión de los dos acusados en toda la mecánica delictiva, de manera perfecta fundamentada por la sentencia apelada" en el apartado de coautoría.

Así, en su conclusión y frente otros razonamientos, concluye que la defensa expone una "perturbación de los hechos probados", lo que es "incompatible con el fundamento planteado que debe de tener como baso exactamente el mismo relato fáctico de la sentencia", algo que no cabe normativamente en el recurso.

En cuanto a la contestación de la apelación de A., el TSXG recopila que este culpado "aceptó su compromiso por el delito" y que su confesión "fue esencial en la investigación de los hechos". Sobre la pena impuesta, señala que "razona apropiadamente la imposición de la pena, con determinada exasperación punitiva, sobre la base de la particular cruealdad en el modo perfecto en que se desarrollaron los hechos, la extrema crueldad desplegada tal como las situaciones", puesto que la víctima sostenía una relación de "amistad y seguridad" con la gente que terminaron con su historia.

"Naturalmente, esas situaciones meritan ser consideradas como elementos determinantes de un particular reproche", apunta el fallo del TSXG , que cree que la sentencia recurrida "razona apropiadamente la imposición de la pena", que podía ir de los 15 a los 20 años.

"Es visible que los factores ofrecidos por la sentencia apelada se ajustan totalmente a los condicionantes determinantes de la individualización, ya que se ha señalado el mayor reproche que merece la conducta en atención a ciertas situaciones, tanto del hecho como de la víctima, que por supuesto no son desdeñables y revelan, sin ningún género de dudas, una cualificación en la ilegal actuación", de A. en un caso así.

Así las cosas, el TSXG desechó los elementos de apelación impuestos por los representantes de los 2 condenados y afirma de trabajo las costas procesales del recurso. Contra ella se puede interponer recurso de casación frente a la salón segunda del Tribunal Supremo (en cinco días desde su notificación).

En el fallo inicial contra el que se presentaron los elementos, desestimados por el TSXG, se resaltó como elementos fundamentales para el veredicto, la situación de los teléfonos móviles inteligentes y específicamente "la intensa exposición" que efectuó entre los agentes sobre la red de datos y las antenas repetidoras, lo que ha podido reflejar que el teléfono del fallecido "estaba acompañado de los 2 acusados en el marco horario tras el como absolutamente nadie volvió a verlo con vida".

También se realizó hincapié en que la agresión anterior que padeció el fallecido más allá de que los acusados explicaron en su declaración que se trató de un malentendido, en tanto que la intención era pegar a otra persona que pensaban que les entraba a hurtar.

Asimismo, la sentencia destacó como punto clave que entre los acusados enseñase el sitio de enterramiento del cadáver, "un espacio difícilmente alcanzable y al que los dirige a la noche, lo que prueba que lo conocía antes".

La Audiencia Provincial de Ourense condenó a M. a 19 años de prisión por un delito de asesinato y otros 2 mucho más por un delito continuado de estafa. Mientras, a A., los jueces le obligaron una lástima de 17 años de prisión con un atenuante de colaboración y 3 años de prisión por delito de estafa continuada.

En cuanto a la compromiso civil, los condenados deben agradar la proporción de 25.000 euros a título de indemnización por fallecimiento al hermano de la víctima y la proporción de 22.490 euros por perjuicios materiales.

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