Crónica Galicia.

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Aumentan las agresiones a trabajadores del Sergas, pero la mayoría no las denuncia.

Aumentan las agresiones a trabajadores del Sergas, pero la mayoría no las denuncia.

En el año 2024, diez trabajadores del Servizo Galego de Saúde (Sergas) han tenido que recurrir a la asistencia legal proporcionada por la Xunta debido a incidentes de agresiones, según informan fuentes oficiales.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 16 de febrero.

Los datos revelan que las agresiones dirigidas a profesionales del Sergas, tanto médicos como personal de apoyo, son una problemática creciente en la comunidad gallega. Aunque las cifras de incidentes alcanzan cifras alarmantes, la mayoría de ellos no se traduce en denuncias formales ni en procesos judiciales, lo que refleja una preocupante cultura del silencio alrededor de estas agresiones.

Recientemente, el incidente más grave sucedido tuvo lugar el 3 de febrero en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), cuando un paciente con problemas psiquiátricos atacó con un cuchillo a un enfermero, llevándolo a un ingreso hospitalario prolongado, así como a un guardia de seguridad de Prosegur.

Colectivos profesionales y sindicatos advierten que agresiones de diversa índole, incluso si no alcanzan la violencia física extrema, son más comunes de lo que se informa. Estos ataques, en muchas ocasiones verbales, se están convirtiendo en una triste norma en el ámbito sanitario.

Un informe del Sergas, accesible a través de Europa Press, muestra que en 2023 se registraron 460 incidentes con 502 profesionales implicados, un incremento notable en comparación con los 405 casos del año anterior. Este aumento refleja una realidad que no puede ser ignorada por las autoridades.

Casi dos tercios de estas agresiones fueron verbales, y sorprendentemente, el 80% de las víctimas eran mujeres. Este fenómeno plantea preocupaciones sobre la seguridad y el bienestar del personal sanitario.

En cuanto a los agresores, el perfil aunque diverso, muestra que en un alto porcentaje se trata de hombres, siendo la mayoría pacientes o familiares de estos. Asimismo, los lugares donde se producen estas agresiones más frecuentemente son las habitaciones de hospitalización y los despachos de atención.

A pesar de que las estadísticas sobre agresiones son alarmantes, solo un pequeño número de estos incidentes culmina en denuncias. En 2023, la Policía Nacional reportó únicamente 16 denuncias en Galicia, un indicativo de una falta de acción por parte de las víctimas.

Con respecto al apoyo legal, durante este año, la Xunta ha asistido a diez trabajadores del Sergas en un total de siete procesos judiciales relacionados con agresiones físicas. Este respaldo legal es fundamental para que los profesionales afectados puedan hacer frente a situaciones de violencia en sus puestos de trabajo.

De estos casos legales, dos están a la espera de sentencia, mientras otros dos se encuentran en fase de investigación. Los restantes se encuentran en diversas etapas del proceso judicial, algunos de los cuales involucran a múltiples víctimas.

El Sergas ha establecido protocolos claros para actuar ante situaciones de agresión, los cuales están disponibles en su página web. Estos protocolos garantizan que los profesionales reciban el apoyo necesario, incluso en situaciones donde decidan no presentar una denuncia.

Desde 2015, el Sergas ha implementado medidas para proteger a su personal, asignando coordinadores de violencia laboral en cada área y ofreciendo asistencia en salud, psicología y jurídica a los afectados. Sin embargo, existe una disparidad en la cobertura de asistencia legal, donde personal externo, como los vigilantes de seguridad, quedan desprotegidos.

La reciente agresión en el Chuac está llevando a la Consellería de Sanidade a reevaluar sus protocolos de seguridad. Aunque se ha decidido asignar un segundo vigilante en la zona de urgencias, la falta de acción efectiva ha llevado a los representantes del personal a exigir cambios más profundos, incluyendo la renuncia del gerente del área sanitaria.

Finalmente, la Consellería se ha comprometido a fomentar diálogos con diferentes instituciones y sectores de la sociedad para implementar medidas que combatan la creciente violencia contra el personal sanitario, asegurando que tales episodios son inaceptables y demandan una respuesta contundente.