A CORUÑA, 6 de diciembre.
Recientes informes del sector de la sanidad privada en Galicia revelan un incremento moderado en los tiempos de espera para consultas y procedimientos quirúrgicos. Este fenómeno se atribuye, de acuerdo con líderes sindicales, principalmente al aumento en el número de pacientes derivados desde el sistema público, así como a una insuficiente disponibilidad de profesionales médicos en el sector y una creciente población asegurada.
Desde la Asociación de Hospitales de Galicia (Ahosgal), se reconoce que los tiempos de espera pueden alcanzar hasta 25 días, aunque esto depende de la especialidad y la carga de trabajo de cada profesional. Sin embargo, enfatizan que estas cifras son muy inferiores en comparación con las que se deben afrontar en el ámbito público.
Miguel Tizón, representante de CIG-Saúde, señala que aproximadamente 12.000 personas están empleadas en la sanidad privada gallega, con un notable predominio femenino, ya que casi el 70% de los trabajadores son mujeres. A esto se suma que muchos de estos empleos se enfrentan a condiciones laborales deficientes y precarias.
De cara al futuro, Tizón menciona la renovación de cuatro convenios provinciales que rigen la sanidad privada desde el 2024; no obstante, lamenta que las condiciones laborales no se acercan a las de la sanidad pública, lo que intensifica las dificultades que enfrenta el personal del sector.
Se ha señalado que la saturación del sistema público ha llevado a un número creciente de derivaciones a la sanidad privada, un fenómeno que, según Tizón, resulta excesivo y contribuye a colapsar aún más el sistema privado. "La agilidad de atención que solía caracterizar nuestros servicios ya no se mantiene", comenta, evidenciando que la situación varía ampliamente dependiendo de la localidad, con A Coruña y Vigo enfrentando más demanda que Lugo, algo que Manuel Rodríguez, presidente del sindicato médico O'Mega, también ha resaltado.
Las especialidades médicas que están sufriendo más escasez de profesionales son, entre otras, traumatología y cirugía plástica. Tizón explica que muchos médicos optan por trabajar en el sector público, lo que acentúa la falta de personal en el ámbito privado. "El cambio de centro de trabajo es habitual", ilustra.
A pesar de los retos, algunos segmentos dentro de la sanidad privada continúan creciendo de manera significativa. Las clínicas dentales y los centros de cirugía estética están experimentando un auge en su volumen de negocio, en contraste con la caída de las clínicas que anteriormente atendían partos.
Manuel Rodríguez también destaca que, debido a la sobrecarga del sistema público, muchos pacientes son derivados a instituciones privadas tanto de manera directa como indirecta. Esto está relacionado con los convenios existentes que permiten al Sergas enviar pacientes a la sanidad privada cuando no pueden asumir la demanda.
La situación de espera no solo afecta a las cirugías, sino que también se está observando en especialidades como oftalmología y dermatología, lo que se vincula a un aumento en las suscripciones de seguros privados. Rodríguez asegura que la contratación de seguros se está incrementando de forma exponencial, lo que, a su vez, contribuye a las esperas más prolongadas en el sistema privado debido a la derivación de pacientes desde el sistema público.
Tizón menciona que existe un notable déficit de médicos especialistas, atribuyendo esto a políticas adoptadas en administraciones anteriores que han restringido la formación de nuevos profesionales a través del sistema de residencia. Hace un llamado urgente a abordar esta problemática y a aumentar los recursos destinados a la sanidad pública.
Por otra parte, Ahosgal, que agrupa a 13 hospitales privados y más de 5.000 trabajadores, informa que un total de 460.000 ciudadanos en Galicia poseen un seguro de salud privado, representando así el 17% de la población gallega. Este dato revela un crecimiento del 24% en la última década.
Se ha observado que la demanda de pólizas de salud se ha visto acelerada post-pandemia, impulsada por una necesidad creciente de atención rápida y la leve dilatación de las listas de espera en el sector público, lo que ha hecho que la demanda privada aumente. Sin embargo, subrayan que estas listas en el ámbito privado son significativamente más cortas que en el servicio público.
Destacan que la falta de personal de salud ha sido un problema en períodos específicos, como la primavera, aunque la mayoría de los hospitales han logrado corregir esta situación mediante la contratación de más profesionales. El incremento de pacientes se ha estimado en un 5% de promedio en hospitales privados, aumentando aún más en los últimos tres años, en parte ligado al envejecimiento de la población.
Finalmente, aclaran que en lo que va del año, el número de pacientes derivados del Sergas a la sanidad privada ha permanecido prácticamente constante, con variaciones menores al 1%. Enfatizan que el aumento de pacientes que acceden a la atención privada no se debe a una presión de derivación, sino a decisiones individuales por parte de los pacientes que optan por múltiples seguros o un incremento en las atenciones privadas. "No estamos ante un crecimiento significativo de derivaciones al sector privado", puntualizan.
En conclusión, indican que los recursos destinados al sector privado han disminuido de representar el 3,55% del presupuesto del Sergas en 2019 a un estimado del 2,72% en 2026, reflejando una tendencia preocupante para la financiación de la atención hospitalaria privada.
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