La alcaldía de Burela ha vivido un acontecimiento significativo este miércoles, tras la elección de Carmela López, del PSOE, como nueva presidenta de la Diputación de Lugo. Esta elección fue posible gracias a los votos acumulados del PSOE, el BNG, y el ex presidente de la institución, José Tomé, quien actualmente se encuentra en el grupo mixto.
En la sesión inaugural, el presidente en funciones Efrén Castro, del Bloque Nacionalista Galego (BNG), abrió el debate y leyó el procedimiento electoral. Antonio Ameijide, quien es el portavoz del Partido Popular en la Diputación, fue propuesto como candidato, mientras que el PSOE apostó por Carmela López, una decisión que había sido anunciada a principios de año.
La propuesta socialista se vio reforzada con el apoyo del concejal no adscrito José Tomé, mientras que el BNG, que había manifestado su intención de respaldar a López, optó por no presentar un candidato propio en esta ocasión.
Los representantes del Partido Popular fueron los primeros en votar, respaldando su lista como la de mayor representación, seguidos posteriormente por los socialistas y los nacionalistas, y finalizando la votación con la intervención del diputado no adscrito.
Sin sorpresas, Carmela López logró reunir los trece votos necesarios, combinando el apoyo del PSOE, el BNG, y el voto de Tomé. Su ascenso a la presidencia fue celebrado con aplausos tanto de diputados como del público presente, que incluía diversos miembros del partido, amigos y familiares que se encontraban en una sala anexada siguiendo la sesión a través de una pantalla.
La nueva presidenta recibió oficialmente el cargo, el bastón de mando y su insignia de manos del vicepresidente de la Diputación, cumpliendo con el protocolo al firmar el libro de honor.
Con esta elección, se mantiene la colaboración entre socialistas y nacionalistas, que había estado vigente hasta que José Tomé renunció a la presidencia en diciembre pasado, tras enfrentarse a una denuncia por presunto acoso sexual dentro del marco interno del PSOE.
Carmela López ha sabido mantener la cohesión en el Grupo Provincial Socialista, logrando el apoyo de sus tres diputados que anteriormente habían promovido una opción alternativa a Tomé en las recientes primarias del partido.
En su primer discurso tras asumir la presidencia, López se comprometió a cumplir con sus deberes con "honor" y "lealtad" a la Constitución y al Estatuto de Autonomía de Galicia. Enfatizó la importancia de llegar a la presidencia en un momento en el que la representación femenina en la política se está fortaleciendo gracias a los esfuerzos de muchas personas en el pasado.
Destacó su experiencia como alcaldesa, refiriéndose a ella como el cargo más noble en la política, y reafirmó su compromiso de gobernar con diálogo, accesibilidad y determinación. Afirmó que su enfoque ahora abarca el bienestar de toda la provincia.
En su intervención, también resaltó el trabajo conjunto del gobierno provincial y su estabilidad como "gobierno progresista", agradeciendo al PSOE por la confianza depositada en ella y prometiendo actuar con dedicación al servicio público.
Se dirigió a la oposición resaltando su disposición a forjar acuerdos que beneficien a los ciudadanos de la provincia, expresando que el interés colectivo debe prevalecer por encima de los intereses particulares. Además, no pudo contener las lágrimas al reconocer el apoyo fundamental de su familia durante este proceso, y valoró el trabajo serio y útil del anterior equipo de Gobierno.
El acto también contó con la presencia del secretario general del PSdeG y otros líderes políticos locales, quienes asistieron para mostrar su respaldo. Antes de iniciar la sesión, PSOE y BNG reafirmaron su apoyo a la candidatura de Carmen López, mientras que el portavoz del PP, Antonio Ameijide, continuó criticando al acuerdo de gobierno, catalogándolo como un "pacto vergonzoso".
Antonio Ameijide insistió en que las acciones del PSOE y el BNG manchan la institucionalidad, sugiriendo que ambos partidos habían mercadeado la dignidad en el contexto del feminismo. También acusó a Tomé, quien se encuentra bajo acusación, de seguir moviendo los hilos detrás de la nueva presidenta y criticó la posibilidad de que su oficina se trasladara hasta una cafetería cercana.
En respuesta a la crítica del PP, la portavoz del PSOE defendió la legitimidad del trabajo que están llevando a cabo en beneficio de la comunidad, argumentando que trabajar en pro de los vecinos no es motivo de vergüenza, y que lo que se necesita es dejar de lado la política del escándalo para dedicarse a la acción efectiva.
Por parte del BNG, se hizo eco de su compromiso con el bienestar general, recriminando al PP por utilizar la situación de las víctimas con fines políticos. Defendieron su papel en el proceso y su intención de trabajar para mejorar la situación de los ayuntamientos de la provincia.
José Tomé, el diputado no adscrito, prefirió no hacer comentarios, indicando que este era el día de Carmela, aunque reafirmó que las acusaciones en su contra eran infundadas y que eventualmente se esclarecería la verdad de la situación.
Afuera del edificio, se reunieron personas que protestaban en contra del pacto, mientras otros, incluidos ganaderos que manifestaban su descontento por un acuerdo con Mercosur, se hicieron presentes a medida que avanzaba la sesión en el interior.
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