PONTEVEDRA, 11 de noviembre. En una preocupante medida que afecta a la industria del mejillón galega, casi el 80% de los polígonos de bateas ha sido cerrado a la extracción. Esta decisión, tomada por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) este martes, responde a la detección de toxinas lipofílicas, también conocidas como diarreicas, que representan un serio riesgo para la salud.
Actualmente, 41 de los 52 polígonos que operan en las rías gallegas se encuentran en estado de clausura total. Intecmar ha señalado que, en el último informe, se sumaron cinco nuevos cierres en áreas de las rías de Vigo, específicamente en Redondela, y de Arousa, en A Pobra.
Las rías de Pontevedra y Muros-Noia sufren una clausura integral, y gran parte de los espacios de Arousa y Vigo también han sido afectados por esta desagradable situación. Las restricciones afectan significativamente a los mariscadores, quienes se encuentran limitados en sus actividades debido a la contaminación por toxinas detectadas en la zona.
En total, se han cerrado seis áreas de marisqueo entre las rías de Pontevedra y Vigo, lo que marca una nueva complicación para la comunidad pesquera que depende de esta industria. La alerta por las toxinas lipofílicas se convierte en un motivo de preocupación constante para los trabajadores del sector y para las autoridades locales.
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