• domingo 25 de septiembre del 2022
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Condenan a 24 años de prisión a un hombre por violar a su hija desde el instante en que tenía 5 años y atacar sexualmente a su mujer

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El acusado asimismo ejercitó crueldad psíquica frecuente sobre su pareja desde el momento en que se casaron en 1990

PONTEVEDRA, 12 Jul.

La Sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha culpado a 24 años de prisión a un hombre por violar de manera continuada a su hija desde el momento en que tenía cinco años hasta el momento en que lo denunció, con prácticamente 17, y por atacar sexualmente a su mujer y ejercer crueldad psíquica frecuente sobre ella desde el momento en que se casaron, en 1990, hasta 2019.

Según comunica el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), aparte de 15 años de prisión por cometer un delito continuado de agresión sexual sobre individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta con prevalimiento de relación de vínculo, se le impone la prohibición de estar comunicado y aproximarse a su hija por un tiempo de diez años mayor a la duración de la pena de prisión impuesta, tal como el abono de una indemnización de 50.000 euros.

Por los delitos de crueldad psíquica frecuente y agresión sexual sobre su mujer lo ha culpado a nueve años de prisión y a la prohibición de aproximarse y estar comunicado con ella en el transcurso de un tiempo de 13 años mayor a la duración de la pena de prisión impuesta, aparte de al abono de una indemnización de 15.000 euros.

En la sentencia, los jueces destacan que la declaración de la joven fué "seria, clara y creíble".

A esa probabilidad, según indican, se unen "los datos corroboradores expuestos tanto por su madre como por sus hermanos, con una consecuencia de carácter físico, no solo el sangrado en un par de ocasiones, como es arrancarse el pelo, alentada por agobio o ansiedad".

La Sala asimismo se refiere a los "los morados que tenía" en su cuerpo y al cambio de su carácter una vez interpuesta la demanda, tal como "los comentarios hechos a sus amigas sin no ingresar en datos respecto de lo ocurrido".

"De las afirmaciones de los hermanos podemos destacar la honestidad y la claridad con la que fueron prestadas", apunta el tribunal, al paso que señala que "no se ha acreditado la concurrencia de fundamentos espurios".

En cuanto a los hechos relativos a su mujer, la Audiencia remarca que las pruebas practicadas llevan a estimar que el castigo psicológico "se ha producido y que fué de manera frecuente".

Los jueces comentan que "no tiene que ver con la expresión puntual de expresiones que sean injuriosas o vejatorias", sino se habla "de una manera continua y normalizada de trato a su mujer, que mantenida en el tiempo llega a anularla como persona".

Además, señalan que las acciones del acusado "engloban todos y cada uno de los puntos de la vida de la perjudicada, hasta transformarla, como ella misma apunta, en una dictadura".

El tribunal cuenta que el culpado tenía "el control del dinero", que le limitaba "hasta llegar a evitar cualquier clase de vida popular, amenazándola con sacarle a sus hijos" si en el momento en que él no estuviera fueran hombres a la vivienda, "sin dejarle tener relaciones con los vecinos o con su familia, salvo con los progenitores y solo hasta el momento en que muere el padre de ella, limitando su independencia en cuestiones sin aparente trascendencia como visto que no la dejara ir a conocer jugar al fútbol a sus hijos".

"La situación de control, de dominación, se ha extendido a las relaciones íntimas del matrimonio, siendo el acusado quien determinaba y decidía cuándo y de qué manera se sostenían, llegando a imponer su intención a su mujer", aseguran los jueces en la resolución, donde influyen en que esa situación de dominio se daba "en todos y cada uno de los ámbitos de la vida, con el consiguiente menoscabo de la dignidad de la perjudicada".