• lunes 03 de octubre del 2022
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El humo de los incendios daña la salud respiratoria: "Es durísimo dejar tu casa pero la salud es lo primero"

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La neumóloga Cristina Martínez apela a la compromiso individual en el cambio climático para evitar perjuicios perdurables en el tiempo

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 Jul.

La ola de incendios que desde el jueves 14 de julio asuela Galicia deja de momento unas 32.000 hectáreas carbonizadas --según los últimos datos otorgados por la Consellería de Medio Rural--, con una mayor afectación en los A Pobra do Brollón y Folgoso do Courel (Lugo) y Carballeda de Valdeorras (Ourense).

Además de los daños materiales y medioambientales que dejan las llamas --aldeas demolidas, especies animales y vegetales mermadas o dificultosamente perjudicadas--, hay otros perjuicios "menos interesantes pero del mismo modo perceptibles y peligrosos": los ocasionados por el humo.

La neumóloga y organizadora del Área de Medio Ambiente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, la Dra. Cristina Martínez, enseña a Europa Press la relevancia, en ocasiones "menospreciada", para la salud personal de protegerse del humo de los incendios.

Este género de humo, cuenta, tiene dentro partículas que son muy dañinas para la salud, principalmente para la respiratoria si bien, según apunta la doctora, ciertas indagaciones señalan que asimismo podría perjudicar a la salud cardiovascular.

El peligro es todavía mayor tratándose de personas atacables, más que nada aquellas que muestran patologías respiratorias crónicas anteriores. En esos casos, una exposición prolongada podría aun dificultarles respirar.

En una etapa inicial y para la población sana --más allá de que influyen las especificaciones de cada individuo--, los síntomas mucho más comunes son el picor de ojos, el lagrimeo, estornudos, irritación de garganta o la tos irritativa.

Hace hincapié la doctora en prestar particular atención a la gente enfermas que precisen cuidados concretos y "asistir al médico al menor empeoramiento de los síntomas".

A respecto de de qué forma la inhalación de humo puede llegar a perjudicar a nuestro cuerpo, la neumóloga influye en las muchas cambiantes que entran en juego: desde el tiempo de exposición y proximidad al fuego, pasando por las propias peculiaridades del rincón donde se genere y hasta lo que sea esté ardiendo.

"Existen muchos causantes. En un incendio forestal, el género de humo es dependiente, por poner un ejemplo, del género de bosque que se queme. Algunas especies tienen la posibilidad de esparcir esporas o partículas alergizantes. También perjudica que se quemen casas o naves u otro género de creaciones. Según qué materiales ardan, puede acrecentar la toxicidad del humo", enseña.

La organizadora del área de Medio Ambiente del Separ se expone preocupada por la afectación del aire en un largo plazo. Mientras se intente hechos puntuales, "accidentes", contaminaciones "recluidas", "no tienen por qué razón generar una afectación destacable el resto del tiempo", apunta la Dra. Martínez.

La cuestión en este momento es si se cumplirán los pronósticos de varios especialistas medioambientales que auguran incendios considerablemente más insaciables y destructores, impulsados en parte importante por la acción del cambio climático sobre la tierra --periodos de sequía, temperaturas mucho más altas y una menor humedad, eminentemente--.

La neumóloga apela al deber individual que cada uno de ellos tiene sobre este desarrollo. En la opinión de la Dra. Martínez, pequeñas acciones tienen la posibilidad de sospechar un encontronazo positivo.

"Hay un porcentaje de compromiso individual para progresar esto. Conductas saludables como eludir emplear tanto el automóvil, coger el transporte público e inclusive acrecentar los desplazamientos caminando no solo progresar la calidad del aire, asimismo nuestra salud", arguye.

Además de a la concienciación, a lo largo de la charla la facultativa menciona en múltiples oportunidades a la prevención. Respecto a este último aspecto, sugiere la utilización de máscaras si es requisito salir a la región contaminada pero, más que nada, eludir la exposición.

Ya dentro de los hogares recuerda no ventilar la vivienda --opuestamente a la inclinación de varios-- y garantizar en lo posible puertas y ventanas a fin de que el aire del interior no se contamine.

Con todo, la doctora es partidaria de las evacuaciones precautorias y su herramienta para proteger la salud. "Lo más esencial es comprender que la cercanía a estos incendios perjudica a la salud respiratoria. Ya entendemos que es durísimo dejar tu casa y tus cosas, pero la salud es lo primero", ha defendido.

Evitar, en un caso así, daños en la salud física puede ocasionar perjuicios en la salud psicológica de los desalojados. Los propios medios de urgencias premeditados a las ubicaciones perjudicadas por los incendios son siendo conscientes de la relevancia del acompañamiento psicológico para esas personas que perdieron parte o sus pertenencias y para aquellas que, evacuadas por la proximidad de las llamas, viven con el miedo de que les ocurra lo mismo.

Según ha podido confirmar la Consellería de Medio Rural a Europa Press, la atención psicosocial a los desalojados a cobijes y pabellones está estructurada por la Cruz Roja en coordinación con los Puestos de Mando Avanzados.

Además, a través de el dispositivo increíble de Protección Civil se "garantiza" el acompañamiento preciso a la gente perjudicadas por los fuegos. Los voluntarios efectúan in situ tareas de acompañamiento, acompañamiento y de identificación de pretensiones en las diferentes ciudades perjudicadas.

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