Crónica Galicia.

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El sospechoso de intento de homicidio con machete en Ourense sostiene que no estaba en la escena del crimen.

El sospechoso de intento de homicidio con machete en Ourense sostiene que no estaba en la escena del crimen.

En un caso que ha captado la atención de toda la comunidad de Ourense, un hombre se enfrenta a una fuerte acusación tras un incidente violento ocurrido en una discoteca local, donde se le acusa de intentar asesinar a otro varón con un machete. El acusado, conocido como G.E.C.V., ha declarado durante el juicio que no fue el autor del ataque, argumentando que se retiró a su casa tras mantener una discusión con la víctima en otro bar poco antes de los hechos.

La situación se ha desarrollado en la Audiencia Provincial de Ourense, donde el caso está siendo tratado con máxima seriedad. La Fiscalía ha solicitado una condena de 10 años de prisión para el procesado, quien es de origen dominicano y no tiene una situación regular en España. G.E.C.V. ha negado ser el responsable del ataque con el machete de 45 centímetros que hirió a la víctima en la cabeza, manifestando que solo tuvo un altercado previo en un establecimiento diferente, alimentado por conflictos personales entre ambos hombres.

El testimonio del acusado, quien lleva dos años en prisión preventiva, ha cerrado el ciclo de declaraciones en el juicio. Su defensa sostiene que, a falta de pruebas concluyentes que lo vinculen directamente a la escena del crimen, el único testimonio incriminatorio proviene de la víctima. Además, argumentan que el machete no presenta huellas ni rastros de ADN del acusado. G.E.C.V. también alega tener un diagnóstico psiquiátrico y afirmó haber consumido alcohol y éxtasis la noche de la agresión.

Sin embargo, la Fiscalía insiste en que la rápida identificación del presunto agresor por parte de la víctima, junto a hallazgos de ADN de ambos en la ropa del acusado, fundamenta su caso. Describe el ataque como premeditado y ejecutado de forma violenta, argumentando que las circunstancias evidencian una alevosía que convierte la situación en un intento de homicidio.

Durante su declaración, la víctima reconoció conocer al acusado y mencionó la existencia de una mala relación, cuyo origen remonta a conflictos entre amigos. En la discusión previa en el pub Symbol, ambos hombres se confrontaron, y mientras la versión del acusador y del acusado sobre el suceso de la discoteca difieren, la víctima asegura que fue atacada sin advertencia.

La víctima fue golpeada por la espalda y reconoció al acusado, iniciando un forcejeo después de que le arrojara un vaso. Tras el altercado, el agresor logró escapar mientras que la víctima fue atendida por daños en la cabeza. A pesar de la gravedad del ataque, se afirmó que no se corrió un riesgo vital.

Los agentes de policía que han presentado testimonio durante el juicio explicaron cómo lograron identificar al acusado, quien portaba un machete manchado de sangre en el momento de su detención. Este, inicialmente se resistió pero luego apuntó a su compañero de piso como el verdadero dueño del arma.

Los médicos que testificaron a favor de la defensa negaron que el acusado presentara un trastorno psiquiátrico que afectara su juicio, además de confirmar la naturaleza de las heridas de la víctima, que resultó con una fractura craneal pero que no puso en riesgo su vida.

En su defensa, G.E.C.V. optó por no contestar a las preguntas del fiscal, insistiendo en que se encontraba en su hogar en el momento de la agresión. Atribuyó el caos de esa noche al consumo de sustancias y a la pelea en el pub Symbol.

La Fiscalía, por su parte, ha mantenido su postura de que la evidencia y las circunstancias del ataque justifican la condena que solicitan, reforzando la idea de que el uso de un machete para golpear a alguien por la espalda revela una clara intención de matar.

Finalmente, la defensa ha cuestionado la credibilidad del testimonio de la víctima, sugiriendo que se debe considerar la posibilidad de que otro individuo fuera responsable del ataque. El juicio ha quedado a la espera de la sentencia, que determinará el futuro del acusado y las implicaciones de este trágico incidente.