• domingo 29 de enero del 2023
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Especialistas insisten en soliciar moderación del empleo del agua frente a un previsible verano seco y tras lluvias "deficientes"

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Los ayuntamientos recurren a la compromiso de los vecinos, pero ciertos no desechan que logre haber limitaciones

VIGO, 11 Jun.

Los profesionales de los distintos organismos, la Xunta y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil han reiterado la necesidad de moderar el consumo de agua, tanto desde el criterio individual, como por la parte de las instituciones públicas, frente a la previsión que señalan todos y cada uno de los modelos predictivos de un verano seco, y una vez que las precipitaciones de junio hayan resultado "deficientes" para liquidar el 'agobio' del sistema hídrico.

La 'mesas' de la sequía, tanto de la demarcación Galicia-Costa como la de Miño-Sil, sostienen sus escenarios de prealerta, con ocasiones aun mucho más alarmantes en ciertas zonas, como en la cuenca del río Cabe, un afluente del Sil que baña ayuntamientos del sur de la provincia de Lugo, como Monforte, O Incio, Pantón o Sober.

La Oficina Técnica de la Sequía de la Xunta de Galicia confirmó, en su última asamblea (del pasado 8 de junio), que sigue la situación de prealerta en la demarcación Galicia-Costa, donde el caudal medio de los ríos está un 46% bajo los valores comunes y donde, en el mes de mayo, se mantuvo la inclinación de valores de precipitación inferiores a los promedios históricos. Con todo, el nivel de ocupación de los embalses sigue en porcentajes en torno al 90% o superiores aun.

En afirmaciones a Europa Press, la directiva de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, ha señalado que los inconvenientes de escasez de agua tienen la posibilidad de tener origen en múltiples causantes, aparte de los climáticos, como las captaciones, las infraestructuras de regulación, o los sistemas de abastecimiento de cada territorio. Por ejemplo, no es exactamente el mismo ámbito el de un concejo que se provee desde un embalse al de otro que es dependiente de pozos o manantiales, que "no se recargan si no llovizna de manera abundante y sostenida".

"En Galicia-Costa no hay síntomas de escasez para abastecer agua, pero nos encontramos a inicios de junio y contamos escenarios en los caudales de los ríos tal y como si estuviéramos en el mes de agosto", ha alertado, y ha recordado que, salvo el mes de marzo, las precipitaciones desde el principio de 2022 fueron prácticamente inexistentes.

Así, Teresa Gutiérrez ha reconocido que "la situación es alarmante" pues "no se conoce si los caudales se marchan a recargar" y de ahí que "hay que administrar, llevar a cabo un empleo moderado del agua". Al respecto, ha apelado a la compromiso individual y asimismo de los municipios, varios de los que (algo mucho más de cientos en Galicia) están gestionando o tienen ahora sus proyectos de urgencia frente a la sequía.

Tras rememorar medidas de ahorro por la parte de los ayuntamientos, como limitar el baldeo de calles, los riegos o el caudal de fuentes, ha subrayado que, en el presente contexto de cambio climático, y con previsiones que charlan de un verano seco "en un año que es seco", "hay que ser reservados individual y colectivamente".

En exactamente la misma línea, el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, José Antonio Quiroga, ha reconocido que el presente panorama, de "año pluviométrico anómalo", debe abordarse "sin dramatismo", pero "con determinada preocupación responsable".

En esta demarcación, los datos de precipitaciones reflejan media parta de los valores del año pasado y el nivel de ocupación de los embalses está prácticamente 20 puntos bajo el de 2021 (en el 54%, en oposición al 70% del año pasado). Con todo, "la situación de la cuenca se define como de normalidad en Miño Alto, Miño Medio y Medio Bajo, de prealerta en el Sil y el Limia, y de alarma en la cuenca del Cabe", notificó Quiroga el pasado 3 de junio, tras la asamblea de la mesa de la sequía.

La lluvia de los primeros días de junio fué "bienvenida" pero, ha matizado, "no piensa un aporte significativo o solución para los elementos hídricos.

Los ayuntamientos gallegos, singularmente los de territorios como A Limia, ven con preocupación la llegada del verano, frente a las previsiones que señalan a pocas lluvias y, si bien varios han asegurado que se están tomando medidas de ahorro y no se prevén limitaciones, otros municipios admiten que la época estival y el desarrollo exponencial de la población por los visitantes foráneos, puede poner bajo riesgo un habitual abastecimiento.

Desde la Federación Galega de Municipios y Provincias (FEGAMP), su presidente, Alberto Varela, ha podido confirmar que este organismo está pendiente de sostener una asamblea con la Consellería de Infraestruturas y también Mobilidade para recibir información descriptiva de la situación de las demarcaciones hidrográficas.

Con todo, ha señalado que "si es requisito realizar un llamamiento grupo a la ciudadanía" para llevar a cabo un consumo moderado del recurso, "se va a hacer por compromiso". Asimismo, Varela ha podido confirmar que, a nivel de adentro, la FEGAMP ha recibido las "medites" de múltiples alcaldes que han movido su preocupación por la sequía.

Municipios como Sandiás o Parada de Sil hicieron públicos bandos para apelar a la compromiso de los vecinos, y donde se contemplan medidas como la prohibición de emplear agua de la traída para el riego familiar o lavado de automóviles.

En la situacion de Parada de Sil, el ayuntamiento se provee de manantiales con un sistema de depósitos, pero hay zonas que preocupan, como el núcleo de Parada, donde el consumo de agua se dispara en verano por la utilización hostelero y turístico, según explicó a Europa Press el teniente de alcalde, Francisco Magide.

También prevé "un inconveniente grave de suministro" el alcalde de Vilar de Barrio, Manuel Conde, que explicó que los núcleos mucho más cercanos al Arnoia van a tener menos inconvenientes, más allá de que el caudal del río "está a menos de la mitad de lo que tenía otros años". Sin embargo, aldeas de A Limia tienen una "situación alarmante" por el hecho de que "los acuíferos están bajo mínimos". "En mi municipio tendremos que llevar a cabo limitaciones. El cambio climático es algo real, no sale solo en la tele", ha constatado.

Por su parte, la vocal de Aguas y Ríos de la asociación ecologista Adega, Ana Fernández, hizo hincapié en la necesidad de sostener en buen estado el ecosistema fluvial y ha recalcado la relevancia de hacer conciencia de que "jamás sobra el agua, no en época de normalidad".

Según ha señalado, la planificación hidrológica ha de ser coincidente con la preservación de los ecosistemas y tienen que adoptarse resoluciones intentando encontrar "las causas escenciales" de la sequía, y no solo dependiendo de la "urgencia" de periodos ciertos. Al respecto, aparte de la administración responsable del recurso, ha subrayado la relevancia de tomar en consideración otros causantes, como los usos del suelo.

Así, ha apuntado que Galicia tiene un consumo medio de agua mayor a otros territorios a nivel general, y tiene algunos géneros de industria intensiva en consumo de agua. Como ejemplo, se ha referido a la planta de Ence o a la futura planta de fibras textiles de Altri, "una industria muy contaminante y riguroso de agua y de eucaliptos". Ana Fernández explicó que las plantaciones de eucaliptos denuncian mucha agua y alteran el mantillo vegetal, lo que hace mucho más erosión del suelo "y asimismo mucho más peligro de incendio".

Finalmente, la vocal de Aguas y Ríos de Adega ha incidido en la relevancia de emprender no solamente la cantidad del recurso, "sino más bien asimismo la calidad". Si no se frena la expansión de industrias contaminantes, ha alertado, medrará el inconveniente de la polución de aguas superficiales y subterráneas, y puso el ejemplo de la polución por nitratos en el sur de la provincia de Ourense.

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