Expertos recomiendan el uso de mascarillas FFP2 para prevenir problemas de salud tras exposiciones al humo de incendios.
OURENSE, 20 de agosto.
En la provincia de Ourense, la crisis de incendios forestales ha llevado a una notable degradación de la calidad del aire, generando preocupación entre los residentes locales. En poblaciones como Cernego y San Vicente, ubicadas en Vilamartín de Valdeorras, los ciudadanos han comenzado a salir a la calle con mascarillas, un consejo que se hace eco de las advertencias del neumólogo Hugo Gómez, del Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), quien sugiere esta medida como una forma de prevenir problemas de salud a largo plazo.
Gómez, en declaraciones a Europa Press, ha señalado que el humo de los incendios libera compuestos orgánicos volátiles y gases nocivos que pueden llegar al sistema respiratorio a través de partículas suspendidas en el aire. Esta situación crea complicaciones para quienes sufren enfermedades respiratorias crónicas, como el asma o la EPOC, y puede incluso interferir con el funcionamiento del corazón al ingresar estas partículas al torrente sanguíneo.
En las áreas más afectadas por la contaminación, como Larouco, Gómez ha advertido que los efectos son visibles incluso en personas que no tienen problemas de salud previos, quienes pueden experimentar tos, fatiga o disnea. Por esto, ha enfatizado la importancia de no bajar la guardia y utilizar mascarillas FFP2 o N95 al menos.
Los hospitales y centros de salud, especialmente en localidades como El Barco, Verín y el sur de Ourense, están recibiendo un aumento de pacientes que presentan dificultades respiratorias y asmáticos que requieren broncodilatadores. Gómez instó a las personas vulnerables a seguir con sus tratamientos y a actuar con responsabilidad, recomendando que limiten sus salidas y, si es necesario, utilicen mascarillas adecuadas.
En cuanto a los efectos a largo plazo, el especialista resaltó que las partículas contaminantes pueden permanecer suspendidas en la atmósfera por días, incluso semanas, y ser transportadas a distancias superiores a los 100 kilómetros. Esto significa que los síntomas pueden hacerse evidentes semanas después de la exposición; los profesionales como los bomberos que están en contacto frecuente con el humo podrían enfrentar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y afecciones respiratorias.
También es importante tener precaución al desplazarse en vehículos, evitando encender el aire acondicionado que puede introducir más partículas contaminantes, y manteniendo las ventanas cerradas en las áreas más afectadas.
El guía turístico Diego Carreira ha adoptado medidas preventivas en su trabajo, ofreciendo mascarillas en sus tours desde el jueves y el viernes, observando que casi todos los participantes optaron por utilizarlas. Carreira ha mencionado la necesidad de conciencia sobre la calidad del aire, ya que muchos aún no llevaban mascarillas pese a que deberían.
Por su parte, Cristian Vaamonde, jefe de brigada de Verín, ha compartido que como bomberos forestales han sentido los efectos de la inhalación de humo, comentando que, aunque usan mascarillas que filtran algunas partículas, el humo sigue siendo una realidad inevitable. Según él, aunque estas protecciones pueden hacer una diferencia, no son infalibles y la inhalación de humo sigue siendo un problema constante.
Vaamonde, quien también es deportista, ha notado un incremento en la fatiga y una disminución en su capacidad pulmonar en el corto plazo, además de un llenado de pulmones que se ve comprometido. Asimismo, ha tenido que recordar a algunos vecinos la importancia de utilizar mascarillas o bragas de cuello para mitigar la exposición al humo tóxico.
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