En un nuevo episodio de inclemencias meteorológicas en Galicia, el Penedo do Galo, ubicado en el municipio de Viveiro en Lugo, ha registrado una impresionante ráfaga de viento que alcanzó los 133,7 kilómetros por hora. Este fenómeno se dio en un contexto de alerta naranja, una notoria advertencia que afecta a la costa gallega en esta jornada del 9 de enero.
La situación no es exclusiva de Viveiro, ya que otros puntos de la región también han sentido el impacto de estos vientos. Punta Candieira, en Cedeira (A Coruña), se ha visto igualmente afectada, reportando durante la misma madrugada ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora, alcanzando un máximo de 115,6 km/h.
Como respuesta a las tempestades que asolan la región, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha declarado una alerta naranja válida para este jueves, esto debido a los intensos vientos y la posibilidad de olas de más de cinco metros, lo que pone en riesgo la seguridad tanto de los bañistas como de las embarcaciones que navegan en estas aguas tempestuosas.
La situación es tan crítica que según datos proporcionados por Puertos del Estado, se han registrado oleajes que superan los seis metros de altura en la boya situada en cabo Vilán, en la conocida Costa da Morte. Este fenómeno natural refleja la fuerza de las condiciones climáticas adversas que afectan a la zona.
De acuerdo con la información divulgada por MeteoGalicia, Galicia se encuentra bajo la influencia de borrascas atlánticas acompañadas de vientos húmedos y cálidos provenientes del sur. Esto ha llevado a un incremento en las temperaturas y a la presencia de vientos del suroeste, condiciones que se suman a la ya compleja situación meteorológica que enfrenta la comunidad gallega.
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