Crónica Galicia.

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"Huelga conecta el caos en el transporte de A Coruña justo antes de las fiestas navideñas."

En Santiago de Compostela, la situación en el sector del transporte por carretera se ha intensificado con la cuarta jornada de huelga, justo en un día clave para los viajes navideños. La provincia de A Coruña se encuentra sumida en un caos de transporte, afectando a numerosas personas que planeaban desplazarse en autobús.

Ernesto López Rei, líder del sindicato CIG Transportes, ha señalado que las protestas de este viernes están siendo llevadas a cabo con una notable calma, reiterando que el apoyo a la huelga se mantiene fuerte, al igual que durante los días anteriores. La situación parece estar bajo control, pero el impacto sobre los viajeros es innegable.

Los piquetes han bloqueado la circulación en las principales estaciones de autobuses, dejando a cientos de pasajeros varados y sin la opción de cumplir con sus planes. Esta acción subraya la frustración acumulada en el sector ante la falta de acuerdos y soluciones efectivas.

López Rei también ha manifestado que la reunión de mediación programada para el jueves no rindió resultados. Las organizaciones empresariales abandonaron las negociaciones, esgrimiendo pretextos que, según él, son comunes en cualquier contexto de huelga. Esto ha llevado a los representantes sindicales a catalogar la situación como un callejón sin salida.

Como parte de la estrategia sindical, el CIG está coordinando esfuerzos con UGT y CC.OO. para endurecer las movilizaciones, planteando la posibilidad de que estas acciones escalen a una huelga indefinida. La preocupación por la falta de avances es palpable entre los trabajadores.

Además, este viernes los piquetes han vuelto a impedir la salida de los servicios mínimos del autobús urbano en Santiago de Compostela, lo que agrava aún más la situación para los ciudadanos que dependen del transporte público.

Los trabajadores del transporte están exigiendo mejoras salariales y una revisión de la conciliación, después de haber soportado un convenio caducado durante cuatro años. También insisten en la necesidad de una reducción en los tiempos de conducción y en limitar jornadas que consideran excesivas e injustas.