En medio de una crisis medioambiental, el turismo en Ourense se encuentra en una situación crítica, marcada por la cancelación masiva de reservas. La reciente ola de incendios ha llevado a muchos turistas a replantear sus planes para agosto, un período tradicionalmente importante para la región. Ovidio Fernández, presidente de la Confederación de Hostelería de Ourense, ha manifestado su preocupación al afirmar que el prestigio del mes de agosto está en juego.
Según declaraciones de Fernández a Europa Press, la situación es grave, con un alto número de cancelaciones provocadas por problemas de transporte. La interrupción de la alta velocidad ha dejado a numerosos viajeros atrapados, especialmente en Madrid, donde esperan alternativas de transporte para llegar a Ourense. "Se trata de miles de personas afectadas por estos contratiempos", subrayó Fernández, quien también indicó que aunque hay señales de que la situación va mejorando, aún persiste la incertidumbre.
La guía turística Rosa Dorado compartió su experiencia, revelando que ha visto cancelar reservas de manera incesante durante la última semana. La ansiedad entre los potenciales visitantes es palpable, con muchas personas que buscan información sobre la seguridad de viajar a la región. “Han cancelado no solo los viajes hacia los puntos donde hay incendios, sino a Galicia en general”, manifestó, lamentando la reducción drástica en el número de turistas que esperaba recibir.
Dorado también advirtió que, incluso aquellos que planeaban visitar a finales de agosto, han cambiado sus destinos. Las proyecciones para el final de la temporada de verano son sombrías, y preocupa cómo esto podría impactar en las futuras reservas.
La preocupación por la calidad del aire ha llevado a ciertos guías turísticos, como Diego Carreira, a tomar medidas adicionales, ofreciendo mascarillas durante los tours. "La gente tomó la situación en serio y usó las mascarillas, a pesar de que en muchos casos estaban expuestos a un aire contaminado", comentó Carreira, quien también se hizo eco de la frustración creciente entre los viajeros que aún esperan noticia sobre sus viajes.
El guía señaló que aquellos que dependen del transporte público están sintiendo el impacto más severo, especialmente tras la anulación de trenes. La falta de alternativas de transporte ha hecho que muchos se sientan atrapados, mientras que aquéllos con vehículos particulares logran eludir estas complicaciones.
Carreira enfatizó que aunque todavía hay cierto flujo de turismo, la dinámica ha cambiado. La anticipación de un “boom” turístico se ha desvanecido, y muchos esperan a ver cómo se desarrollan las circunstancias antes de decidirse a viajar. "Las consultas se centran en la situación actual, y eso no es un buen augurio para la capacidad de atraer turistas", concluyó.
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