Crónica Galicia.

Crónica Galicia.

Investigadores gallegos proponen priorizar cribados de cáncer de mama para mujeres en alto riesgo.

Investigadores gallegos proponen priorizar cribados de cáncer de mama para mujeres en alto riesgo.

Unas 10.000 mujeres de diferentes regiones de España serán contactadas para participar en una ambiciosa iniciativa que tiene como objetivo evaluar los niveles de riesgo de cáncer de mama, tomando en cuenta tanto la genética como los hábitos de vida de cada participante.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 de enero.

Desde Galicia, un grupo de investigadores lanzará a nivel nacional un estudio diseñado para revolucionar la forma en que se llevan a cabo los cribados de cáncer de mama. La propuesta busca apartarse de la tradicional consideración de la edad como único criterio para realizar estas pruebas, priorizando en su lugar a aquellas pacientes que presenten un riesgo mayor, basado en una serie de variables variadas que incluyen elementos genéticos y otros factores relevantes.

El proyecto, denominado 'MamoRISK', comenzará en febrero y contará con un presupuesto de 1,2 millones de euros, financiados a través de fondos europeos en el marco de una convocatoria del Instituto de Salud Carlos III, una entidad pública estatal. En total, el estudio analizará a 10.000 mujeres de 14 comunidades autónomas, de las cuales aproximadamente 4.000 serán gallegas. Se estima que de estas, 4.000 ya han sido diagnosticadas con la enfermedad, mientras que las restantes 6.000 son casos negativos.

La presentación de esta iniciativa se llevó a cabo en una rueda de prensa en la sede de la Consellería de Sanidade, situada en el barrio compostelano de San Lázaro, y contó con la intervención del titular de esta cartera, Antonio Gómez Caamaño; la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán; y los investigadores Manuela Gago y Esteban Castelao, pertenecientes al Instituto de Investigacións Sanitarias de Santiago (IDIS) y al Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, respectivamente.

Gómez Caamaño subrayó que el principal objetivo de este proyecto es explorar la posibilidad de realizar cribados de cáncer de mama que sean más "personalizados" y "selectivos". Estos enfoques, alineados con lo que se conoce como la "medicina del futuro", permitirán optimizar los recursos del sistema sanitario al concentrar las pruebas en aquellas pacientes que realmente presenten un mayor riesgo.

Manuela Gago, una de las principales responsables del estudio, enfatizó el cambio significativo que 'MamoRISK' representa para los cribados, que hasta ahora se han centrado exclusivamente en la edad de las mujeres y se basan en mamografías como método diagnóstico prioritario.

La Consellería de Sanidade ya cuenta con un programa activo de cribados de cáncer de mama, que en 2024 alcanzó una participación del 83,8%. De un total de 244.866 mujeres a las que se contactó, 205.125 acudieron a la cita. Mientras se aguardan los resultados de esta nueva investigación, el programa actual continuará operando con el criterio de edad.

'MamoRISK' busca, en palabras de Gago, "ajustar el seguimiento" de los casos en función del riesgo individualizado. Este contacto se llevará a cabo con 10.000 mujeres a nivel nacional, gracias a la colaboración de las diversas administraciones autonómicas, que incluyen Galicia, Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, La Rioja, Murcia, Comunidad Valenciana y Madrid.

Es importante destacar que este estudio no es un punto de partida en blanco. En lugar de eso, se basa en investigaciones previas realizadas en Galicia, como es el caso del programa 'Breogán', que se inició en 2009 e involucró a 3.000 pacientes gallegas. Gracias a estos antecedentes, el equipo que ahora lidera 'MamoRISK' ha podido identificar cientos de factores de riesgo potenciales.

Como ha explicado Manuela Gago, las variables consideradas en el estudio serán tanto genéticas como no genéticas —incluyendo factores como el peso, la altura, el consumo de alcohol y el uso de anticonceptivos orales—, así como características mamográficas.

Con base en el perfil de cada paciente, 'MamoRISK' aplicará un método "similar al de una calculadora" para asignar un "número de riesgo personalizado" a cada participante. Este enfoque permitirá seguir de manera más adecuada a cada mujer e, incluso, determinar la frecuencia y la edad a la que debería realizarse una mamografía.

Los próximos pasos en esta investigación incluyen la espera de la aprobación por parte de los comités éticos en enero, así como la realización de una reunión de inicio, o 'kick off', en febrero. A partir de este momento, 1.000 mujeres de las 14 comunidades autónomas mencionadas recibirán un SMS invitándolas a participar.

El nivel de riesgo de cada paciente se calculará utilizando inteligencia artificial (IA), la cual integrará datos de la historia clínica de cada mujer junto con entrevistas personales y telefónicas para conocer sus hábitos de vida.

Esteban Castelao ha comentado que, a largo plazo, existe una alta probabilidad de que se realice una "estratificación" en los cribados. Sin embargo, ha enfatizado que primero es necesario llevar a cabo el estudio y evaluar sus resultados una vez estén disponibles.

En un contexto más amplio, la directora xeral de Saúde Pública ha resaltado que una iniciativa de la magnitud de 'MamoRISK' no es completamente desconocida para Galicia, ya que la región ya implementa diferentes programas de cribado, que incluyen ensayos pilotos sobre cáncer de próstata y pulmón, así como la investigación 'Xeoma Galicia', cuyo propósito es definir el perfil genético de la población gallega para evaluar su predisposición a diversas enfermedades.

En la actualidad, el programa de cribados de cáncer de mama en Galicia se extiende hasta las mujeres de 74 años. Desde 1992 hasta 2023, este programa ha permitido la detección de 12.819 tumores, de los cuales el 67% estaban en etapas 0 o 1, superando así los objetivos establecidos a nivel europeo.

Además, Carmen Durán estimó que, en el transcurso de más de tres décadas, las iniciativas de cribado han contribuido a reducir cerca de 900 muertes por cáncer de mama, en comparación con un escenario en el que estos programas no existieran, lo que también ha propiciado un aumento en la tasa de supervivencia: cerca de un 98% entre las participantes en el cribado, en comparación con el 89% entre el resto de la población.