• domingo 2 de abril del 2023
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La armadora del Pitanxo trata de acreditar con documentos que había trajes de supervivencia para los 24 marineros

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Afirma que la investigación sobre las causas del hundimiento "no hizo mucho más que comenzar" y resalta su "máximo interés" en comprender qué ocurrió

VIGO, 14 Jun.

La armadora del 'Villa de Pitanxo', Pesquerías Nores Marín, ha anunciado frente al juzgado un escrito con documentación para intentar acreditar que en el barco, que naufragó el pasado 15 de febrero a 450 km de la costa de Terranova (Canadá), había trajes de supervivencia para los 24 marineros dentro, de los que 21 perdieron la vida en la catástrofe.

Según pudo corroborar Europa Press, Nores ha entregado una secuencia de documentos para procurar probar que sí había trajes de supervivencia para toda la tripulación, a pesar de que en la documentación del barco constaban solo 22, que iba a ser la proporción de personas que en un inicio iba a embarcar, si bien por último lo hicieron 24 marineros.

Entre estos folios la armadora contribuye facturas que van desde el año 2008 hasta el 2021. También envió al juzgado una foto de la tripulación con trajes de supervivencia, pero data de julio de 2017 y no se corresponde con los marineros que trabajaban en el Pitanxo en su última marea.

Además, exactamente las mismas fuentes afirman que "no cuadra" las notas del períodico de dentro del patrón del barco, Juan Padín, con la declaración del tercer superviviente, Samuel Kwesi. El primero de ellos afirma que sí se efectuó un simulacro de incidente en el puerto de Marín antes de partir hacia Canadá, al tiempo que el segundo afirma que jamás existió tal simulacro.

Por todo ello, las familias de los 21 muertos han lamentado que con los datos aportados "no queda en lo más mínimo acreditada" la presencia de los trajes de supervivencia ni que se llevara a cabo el simulacro, obligación por ley.

En afirmaciones a los medios, la representante de los familiares y también hija de entre las víctimas, María José de Pazos, ha subrayado que "un albarán sin firmar" o "una fotografía de 2018", a su juicio, "no acreditada nada".

"Proseguimos suponiendo que no había trajes de supervivencia (para todos) y que no se realizó simulacro", ha añadido De Pazos, señalando que, de ser de esta forma, podría tratarse de un delito contra la salud y la seguridad de los trabajadores.

Por otra sección, Pesquerías Nores ha salido este martes al paso después de las últimas aclaraciones publicadas por ciertos medios donde se confirmaba que la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes y también Incidentes Marítimos (CIAIM) habría concluido que el naufragio del 'Villa de Pitanxo' ha podido evadirse soltando la red.

En un aviso, la armadora ha amado dejar perseverancia de su "mucho más absoluto rechazo" a estos datos puesto que "la verdad es que las indagaciones no hicieron mucho más que iniciar y están en etapa de realización distintos estudios técnico-periciales sobre el naufragio y sus causas".

"Esta compañía tiene el máximo interés en entender las causas del desgraciado naufragio y lamenta intensamente la utilización inveraz y sesgada de datos del desarrollo en curso, manifestando nuestro mucho más absoluto respeto a la tarea judicial y a la de los profesionales que están estudiando el incidente con los que sigue una absoluta colaboración", ha sentenciado en un escueto escrito de 2 parágrafos.

Todo ello en el momento en que se cumplen 4 meses de la catástrofe de 'Villa de Pitanxo', que terminó con la vida de 21 de los 24 pasajeros que zarparon de Galicia a Canadá. Cuatro meses en los que no se dejó de investigar las causas que lograron ocasionar el naufragio.

Por ello, la Audiencia Nacional llamó a declarar el día pasado 6 de junio a los tres sobrevivientes, que contaron por lo menos 2 ediciones distintas de de qué forma se desarrollaron los hechos. Tanto el patrón del barco, Juan Padín, como su sobrino, Eduardo Rial, defienden que el motor del Pitanxo se paró en la mitad de un enorme temporal, lo que provocó que el barco quedara a la deriva y comenzara a ingresar agua.

Por su parte, el tercer superviviente, Samuel Kwesi, aseguró frente del juez Ismael Moreno que el pesquero había embarrado (los utensilios de pesca estaban enganchados en el fondo del mar), con lo que empezó a escorarse el barco y a ingresar agua. Ahí el motor se paró y el barco quedó a la deriva.

Además, Kwesi asimismo protege que los marineros le chillaron al patrón que diera la orden de recortar las redes para evitar que el barco se prosiguiese escorando, pero Padín no habría hecho caso.

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