• jueves 9 de febrero del 2023
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La conductora ebria que ocasionó la desaparición a 2 jóvenes de Ribeira solicita perdón a las familias: "esperemos hubiera fallecido yo"

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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 Dic.

La mujer acusada de ocasionar la desaparición a 2 jóvenes de la ciudad coruñesa de Ribeira, en un incidente de tráfico ocurrido en el mes de mayo de 2019, ha pedido este lunes "perdón" a las familias de las víctimas, si bien ha asegurado no rememorar las situaciones en las que se generaron los hechos: "Ojalá me hubiera fallecido yo".

Así ha concluido su declaración en la primera sesión del juicio que se festeja en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con origen en Santiago, por este siniestro, sucedido en la región de Palmeira en el momento en que la mujer, en teoría, conducía ebria y a mucho más agilidad de la tolerada, tal como bajo los efectos de medicamentos sedantes que tenía precriptos.

"Deseo soliciar perdón a las familias. Ojalá me hubiera fallecido yo y esperemos que ellos estuviesen vivos", dijo al finalizar su declaración en el juicio, que tratará de saber estos días si la mujer cometió un homicidio por imprudencia o si hubo algún género de dolo en su conducta.

La sesión ha arrancado a la primera hora con la selección de los nueve integrantes mucho más 2 suplentes del jurado habitual, que va a deber saber su nivel de responsabilidad. Posteriormente, las partes han expuesto sus reclamaciones y consideraciones y pidieron la incorporación de novedosas pruebas, como la declaración de entre los hijos de la acusada o la intervención de entre los peritos que logró el informe de imputabilidad.

A cuestiones de las partes, la acusada, que en múltiples oportunidades vió interrumpido su relato por el llanto, ha reconocido que ese día tomó "tres copas de vino" con un amigo con el que se halló en Ribeira, si bien dijo que esto ocurrió antes de las 13,30 horas, esto es, cinco horas antes del siniestro.

La acusada aseguró que salió de casa por la mañana para llevar a cabo gestiones, se tomó un café y, en preciso instante, se halló con un popular, con quien tomó "tres copas de vino".

Sobre las 13,30 horas, ha proseguido, llegó a su residencia, donde ha dicho a sus hijos que estaba "mareada" y, tras tomar una medicación, se acostó a reposar. A las 17,30 horas se despertó, ha contado, y cogió las llaves del turismo para "ir a conocer a una doctora", puesto que no estaba bien.

La acusada aseguró que tomaba todos los días unos cinco medicamentos precriptos por su psiquiatra, a quien había consultado por depresión, ansiedad y trastorno desadaptativo mixto a causa de los pésimos tratos a los que, aseguró, la sometía su exmarido, quien tiene una orden de alejamiento de ella.

No obstante, ha asegurado que ningún médico le mencionó que no podía tomar alcohol mientras que tomaba esa medicación. A renglón seguido, ha aceptado que consume alcohol desde su juventud y que llegó a soliciar asistencia técnica por alcoholismo.

Sobre el día de los hechos, dijo no rememorar el incidente, ni tampoco los instantes anteriores en los que otros conductores aseguraron haberla visto dando bandazos por la carretera.

"Solo recuerdo el encontronazo y no recuerdo solamente", ha contado frente al tribunal, tras lo que ha contado que fue trasladada a un hospital, donde continuó "semanas" ingresada.

Tras el incidente, la mujer explicó que sus allegados no desearon contarle las secuelas del mismo, hasta el momento en que su compañera de habitación en el hospital la reconoció y le mencionó que, como resultado del choque, habían fallecido 2 jóvenes. "Entonces, procuré tirarme por la ventana y me sedaron", ha añadido.

La acusada aseguró que tras el siniestro prosigue recibiendo asistencia siquiátrica, en parte por la presión derivada de los hechos, que la llevó asimismo a moverse a Madrid. "Me llamaban asesina y mi psiquiatra me asistió a admitir que había sido un incidente, no que fuera una asesina", ha subrayado.

Entre los elementos que ha sacado la acusación en esta primera sesión está dado que, en el año previo al siniestro, la mujer se vio implicada en hasta cinco accidentes de tráfico. No obstante, ella aseguró que el culpable de esos choques fue su marido y, en alguna ocasión, el otro conductor.

De hecho, la acusación especial, que representa a los progenitores de las víctimas, reveló que el próximo 13 de enero, la procesada está citada a otro juicio asimismo por un incidente de tráfico con lesiones.

Los hechos que se juzgan se generaron sobre las 18,35 horas del 4 de mayo de 2019, en el momento en que la mujer conducía por la carretera AC-305 (Padrón-Ribeira), a la altura de Palmeira.

La acusada, según mantiene el escrito de Fiscalía, conducía bajo los efectos del alcohol y, además de esto, habiendo consumido medicamentos antidepresivos y antipsicóticos.

Finalmente, circulaba a una agilidad excesiva, específicamente "a unos 130 km por hora en el momento en que el límite de agilidad predeterminado era de 50-70 km/hora, dando bandazos del margen derecho al izquierdo de la carretera, llegando a irrumpir en múltiples oportunidades el carril opuesto".

La mujer terminó colisionando contra el vehículo en el que viajaba una muchacha pareja, asimismo vecinos de Ribeira, que resultaron muertos.

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