Crónica Galicia.

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La Fiscalía reduce drásticamente la condena del principal acusado en el caso central de la Operación Carioca.

La Fiscalía reduce drásticamente la condena del principal acusado en el caso central de la Operación Carioca.

El cabo Armando Lorenzo enfrenta cuatro años de cárcel, mientras que el brigada Baquero podría ser condenado a nueve meses y multas para los proxenetas procesados.

LUGO, 5 Jun.

La Fiscalía ha rebajado significativamente las penas solicitadas para los acusados en la macrocausa de proxenetismo y trata de mujeres conocida como la Operación Carioca en Lugo. Armando Lorenzo, el principal acusado, ahora enfrenta cuatro años y tres meses de prisión, luego de haber sido condenado originalmente a 21 años de cárcel por abusar de su posición como Guardia Civil para obtener favores sexuales de mujeres extranjeras en situación irregular que ejercían la prostitución.

El proceso judicial ha estado marcado por dilaciones indebidas, lo que ha llevado a la reducción de la pena para Lorenzo. Además, los proxenetas José Manuel García Adán, Marcos Grandío y Jesús Varela, que alcanzaron acuerdos de conformidad con la Fiscalía, se enfrentan ahora a multas entre 1000 y 2000 euros por el delito de cohecho pasivo.

Por su parte, el brigada de la Guardia Civil, Julio Baquero, se enfrenta a una pena de nueve meses de prisión por presuntos delitos de solicitud sexual por funcionario público y omisión del deber de perseguir delitos. Baquero ha sido una figura central en el caso, con 14 años de imputación en la macrocausa.

La última jornada del juicio estuvo marcada por la declaración de testigos y la defensa de Baquero, quien ha negado cualquier participación en los hechos. La expectación por las nuevas penas solicitadas mantuvo en vilo a los presentes durante ocho horas y tres recesos antes de ser anunciadas por la representante del Ministerio Fiscal.

Una vez que se conozca la sentencia final de este caso, la ciudad de Lugo podrá cerrar un capítulo de 15 años de investigación que ha involucrado a cientos de personas y ha sacudido a la ciudad amurallada desde 2008.