• sábado 10 de diciembre del 2022
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La sequía favorece que el viejo Portomarín, en Lugo, ahora se logre atravesar caminando

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LUGO, 9 Ago.

Las ruinas del viejo Portomarín, que en los años 60 del pasado siglo fue anegado por el embalse de Belesar, ahora se puede atravesar caminando, en un "rencuentro con la historia" prácticamente setenta años después.

El alcalde, Pablo Rivas, ha certificado que la ciudad lugués llevaba "años" sin ver el río Miño "con tan bajo caudal". Tanto es de esta forma, ha constatado, que días atrás se ha podido ver a personas atravesándolo caminando.

Todo ello obedece "al bajo caudal" del río, que asimismo es aparente a su paso por la localidad de Lugo, con sitios donde la hondura no es de sobra de 50 centímetros en la ciudad más importante de la provincia.

"En el embalse de Belesar hace cierto tiempo que padecemos el bajo caudal y ahora el día de hoy mismo que se ve perjudicado por la sequía, puesto que está bajo mínimos", ha descrito el alcalde.

A la visión de este ámbito, Pablo Rivas ha aceptado que puede llegar a haber "inconvenientes de abastecimiento de agua", lo que le llevó a sugerir a sus vecinos que "moderen" el consumo de agua.

Incluso ha adelantado que, "en los próximos días, se tienen la posibilidad de tomar medidas mucho más radicales como prohibir el riego o el lavado de turismos".

"Nos encontramos aún a medio verano, y el verano se hará largo", ha advertido, con relación a la sequía.

Con el viejo pueblo al descubierto, el alcalde de Portomarín acepta que es una manera de "rencontrarse con la historia".

"La multitud mayor dice que no recuerda del río Miño tan seco", ha concluido.

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