Crónica Galicia.

Crónica Galicia.

La Xunta debe definir un plan uniforme para la implementación de tecnologías educativas en todos los centros escolares.

La Xunta debe definir un plan uniforme para la implementación de tecnologías educativas en todos los centros escolares.

La Consejería de Educación defiende enérgicamente la voluntariedad de 'E-Dixgal', un proyecto educativo en el que participa el 46,1% de los alumnos gallegos de 5º de Primaria a 4º de la ESO.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 31 de marzo.

Tanto las autoridades públicas como los expertos coinciden en la importancia de incorporar las nuevas tecnologías a la educación. Para muchos, es fundamental que estas herramientas estén presentes en el aprendizaje de los alumnos, siempre que se implementen de manera adecuada. La realidad es que no se puede ignorar el impacto de la tecnología en la sociedad actual, por lo que es imprescindible adaptarse.

Carmen Fernández Morante, profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación de Santiago, sostiene que la tecnología puede aportar un valor añadido a la educación si se utiliza de manera correcta. Según ella, la Xunta debe tener un plan claro y uniforme para integrar la tecnología en todas las escuelas, evitando generar desigualdades.

Desde hace más de diez años, los centros educativos en Galicia han estado inmersos en el proyecto 'Abalar', que busca transformar las aulas tradicionales en entornos digitales que involucren a docentes, alumnos y familias.

El pilar principal de 'Abalar' es el libro digital gratuito, conocido como 'E-Dixgal', que actualmente utilizan más de 64.200 alumnos gallegos, abarcando un 46,1% de los estudiantes de las etapas mencionadas y el 56,6% de los centros educativos de la región.

'E-Dixgal' proporciona a cada alumno un portátil con contenidos educativos digitales para diferentes materias. Este dispositivo puede ser llevado a casa y utilizado sin necesidad de conexión a Internet, facilitando el acceso a los estudiantes que no disponen de conexión en sus hogares.

Un informe reciente de la Unesco plantea dudas sobre la eficacia de la implementación de la tecnología en la enseñanza, señalando que muchas pruebas provienen de empresas que buscan vender estos recursos. El enfoque debe estar centrado en los resultados del aprendizaje, no solo en la tecnología en sí.

La directora general de Ordenación e Innovación Educativa de la Xunta, Judith Fernández, destaca la importancia de que los estudiantes adquieran competencias digitales, una habilidad que está integrada en todas las materias, tanto en los centros que participan en el programa 'E-Dixgal' como en los que no. Aunque estos últimos no cuenten con el libro electrónico, disponen de recursos como aulas y plataformas virtuales que han permitido mantener la enseñanza durante situaciones como el confinamiento en 2020.

'E-Dixgal' se ofrece a partir de 5º de Primaria, ya que se considera que los alumnos de 10 años son lo suficientemente maduros para utilizar un ordenador en el aula. Aunque también se contempló para Bachillerato, se ha optado por trabajar con más material creado por los docentes en esa etapa.

Judith Fernández defiende la voluntariedad de 'E-Dixgal', afirmando que los centros educativos tienen la libertad de decidir unirse al programa a través de un acuerdo del claustro. La permanencia en el programa es de al menos cuatro años, y son pocos los centros que deciden abandonarlo después de ese tiempo. Este año, solo cuatro centros se dieron de baja.

Según la profesora universitaria Carmen Fernández Morante, las decisiones relacionadas con la educación digital en Galicia no siempre se han tomado considerando criterios pedagógicos sólidos. Es necesario que estas decisiones se basen en las necesidades reales de la práctica educativa y no en modas o tendencias.

Fernández Morante critica la falta de una planificación estructural que garantice la implementación de iniciativas digitales en todos los centros educativos. Además, muestra reticencias sobre la voluntariedad de 'E-Dixgal', ya que genera dos modelos diferentes de enseñanza digital, lo cual está generando dudas entre los padres y algunos optan por rechazar el libro electrónico al elegir centro educativo.

La evaluación PISA más reciente, realizada en 2022, revela que apenas hay diferencias en comprensión lectora entre los centros participantes en 'E-Dixgal' y aquellos que no lo están. Sin embargo, los alumnos que trabajan con el libro electrónico muestran mejoras en competencias informáticas.

La Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa asegura que la Xunta apuesta por un sistema educativo híbrido que combine tecnología con materiales más tradicionales. Se realiza una evaluación de los contenidos ofrecidos por las empresas que prestan el servicio de 'E-Dixgal', para asegurar que se ajustan a los planes de estudio.

Actualmente, el servicio de 'E-Dixgal' lo ofrecen editoriales como Edebé, Netex, Planeta y Pearson, pero este año la concesión del servicio expira y saldrá a licitación de nuevo por un periodo de dos años, con posibilidad de prórroga, a partir del curso 2024/25.

A pesar de los avances en la digitalización de la educación, la Consejería de Educación ha decidido prohibir el uso de teléfonos móviles en los centros educativos, incluyendo durante todo el horario lectivo, para prevenir situaciones de acoso cibernético. Esta medida se enmarca en un plan integral contra el acoso escolar y el ciberacoso.

La directora general no considera que esta medida sea un retroceso en la integración de las nuevas tecnologías en la educación, sino una forma de promover la convivencia en los centros educativos. En un futuro cercano, la inteligencia artificial será la siguiente meta en el camino hacia una educación más digitalizada, con materias propias en la ESO y Bachillerato.

Carmen Fernández Morante insiste en que la educación gallega debe avanzar en la digitalización, pero señala que esto no se logra añadiendo asignaturas optativas al currículum. Considera que la Xunta debe apoyar sus estrategias en enfoques pedagógicos sólidos para mejorar su efectividad.

La profesora confía en los docentes para llevar a cabo la implementación de avances digitales en sus prácticas educativas, ya que muchos centros y profesores desarrollan proyectos de innovación y adquieren tecnología digital por iniciativa propia.