SANTIAGO DE COMPOSTELA, 4 de diciembre.
La Xunta de Galicia está introduciendo nuevas formas de caza para hacer frente a la proliferación de jabalíes en la región, en respuesta a los recientes brotes de peste porcina africana detectados en fauna silvestre en Cataluña. Las modalidades que se implementarán incluyen la caza al salto, al rececho y en mano.
Actualmente, aproximadamente el 80% del territorio gallego se encuentra en estado de emergencia cinegética, lo que permite la caza de jabalíes desde octubre hasta febrero. Hasta el momento, las únicas modalidades permitidas eran la batida, montería y espera, pero ahora se busca diversificar estas opciones.
En una reunión mantenida recientemente con representantes de organizaciones agrarias, Roberto García, portavoz de Unións Agrarias, solicitó un plan integral que contemple el uso de equipos profesionales de caza, jaulas de gran tamaño y la inclusión de arqueros, para afrontar esta situación crítica.
Asimismo, la Consellería de Medio Ambiente, consciente de la crisis provocada por la situación en Cataluña, comunicó en un comunicado las medidas que está considerando. La situación actual ha derivado en una caída de los precios de la carne de cerdo, impactando especialmente en las exportaciones a países como Japón y México, que han impuesto bloqueos.
La Xunta ha calificado la población de jabalíes en la región como "casi plaga", una opinión que comparte el sector agrario, y en respuesta, el departamento de Medio Ambiente propone no solo las nuevas modalidades cinegéticas, sino también incentivos para aquellos tecores que superen el cupo de capturas establecido. Esta estrategia busca mitigar la problemática de los jabalíes en Galicia.
Roberto García enfatiza la urgencia de actuar, afirmando que "no hacer nada es la peor solución". Aunque reconoce el esfuerzo de la Xunta por facilitar la caza, considera que no bastará para disminuir la cantidad de jabalíes de manera efectiva.
Frente a la amenaza de la peste porcina africana, García aboga por un enfoque más robusto que incluya equipos profesionales, grandes jaulas y el uso de arqueros, proponiendo que la caza debe ser una herramienta esencial para regular la población de jabalíes una vez que se logre reducir su número.
Las zonas más afectadas por la presencia de granjas porcinas profesionales incluyen A Limia (Ourense), Betanzos (A Coruña), O Deza (Pontevedra) y Terra Chá (Lugo), todas bajo la emergencia cinegética, aunque la conselleira Ángeles Vázquez reconoció que estas medidas aún no son suficientes.
La próxima reunión del grupo de trabajo para la gestión del jabalí prevé discutir estas propuestas, que incluyen nuevos métodos de control cinegético que complementen las iniciativas ya implementadas, como la instalación de jaulas trampa.
Este grupo de trabajo está compuesto por diversas administraciones y entidades relacionadas, incluyendo la Guardia Civil, la Policía Adscrita de Galicia, la Federación Galega de Caza y varias organizaciones agrarias.
Una de las nuevas modalidades que propone Medio Ambiente es la caza al salto, que puede llevarse a cabo de manera individual o con perros; la caza al rececho, que se realiza sin perros; y la caza en mano, que tendrá equipos más reducidos de hasta seis cazadores y un máximo de tres perros por persona.
Además, se está evaluando el desempeño de los tecores para asegurarse de que cumplen con el cupo de capturas asignado y se instará a aquellos que no lo hayan alcanzado a hacerlo lo antes posible.
Las administraciones de la consellería reafirmarán su compromiso en la reunión del próximo martes, donde también se estudiará la posibilidad de bonificar a quienes capturen más de lo estipulado por el cupo.
El comunicado también resalta que se trata de un problema que requiere atención a nivel nacional, por lo que la Xunta ha solicitado la coordinación de esfuerzos con el Gobierno central para abordar esta situación y asegurar una respuesta homogénea a la problemática de los jabalíes.
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