• domingo 5 de febrero del 2023
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Las sendas jacobeas a 4 patas: unos 5.000 'perregrinos' hacen el Camino de Santiago de año en año

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La entidad que distribución las 'compostelas caninas' demanda la implicación de las gestiones para velar por el confort animal en el Camino

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15 Jul.

Unos 5.000 'perregrinos' hacen el Camino de Santiago todos los años, según los cálculos de la Asociación Protectora de Animais do Camiño (Apaca), entidad que ya hace 4 años distribución la 'compostela canina' a los perros que acompañan a sus dueños en la experiencia de transitar las sendas jacobeas.

Y es que lanzarse a peregrinar al lado del compañero 'de 4 patas' es una manera de vivir el Camino que fué en incremento en los últimos años a pesar de que todavía hay adversidades añadidas a los efectos de los km sobre el cuerpo o las inclemencias meteorológicas.

Encontrar una habitación donde reposar al lado del animal, moverse en transporte público o entrar a sitios como santuarios o áreas de trabajo de atención al peregrino son los primordiales inconvenientes a los que se combaten la gente que desean llevar a cabo el Camino al lado de su perro.

"Hay muchas restricciones, hay una discriminación de partida pues hay un inconveniente cultural en el trato con los animales", ha asegurado a Europa Press la gerente de Apaca, Raquel Freiría, quien encabeza una entidad que, aparte de fomentar la peregrinación con perro, asimismo trabaja por el confort animal en las sendas a Santiago.

En 2019, último año antes de la pandemia, unas 1.000 personas recogieron la 'compostela canina', una acreditación diligente de la realización del Camino entre los perros. Sin embargo, los cálculos de Apaca elevan a 5.000 el número de personas que hacen de año en año el Camino con sus canes.

"Las personas que llegan a nosotros no son todas y cada una de las que llegan a Santiago pues no hacemos una tarea comercial de ofrecernos a comprender. Más o menos, la multitud que llega a entrar en contacto con nosotros piensa una de cada 4 personas que llegan Santiago con perro", ha incidido Freiría, que cree que los peregrinos acompañados de perro representan ahora el 2% del total.

De este modo, quien quiera puede conseguir la credencial donde registrar la travesía por los caminos poniéndose en contacto con Apaca. La obtenida de la 'compostela canina' debe hacerse en Cacheiras --Teo (A Coruña)--, a unos 7 km del centro de Santiago, en la sede de la asociación, que tiene planeado regresar a la localidad para ser mucho más alcanzable a los 'perregrinos' y sus dueños.

'Neo', un border collie, se transformó en 2018 en el primero en conseguir su 'compostela'. Meses después de llenar el Camino, viajó al lado de su dueña, Mari Carmen Astigarraga, al Vaticano, donde fueron recibidos por el Papa Francisco, al que pidieron la oficialidad de la 'compostela canina'.

Y es que las autoridades eclesiásticas no reconocen como peregrinos a los perros, a los que asimismo impide que accedan a santuarios y sitios de culto, como nuestra Catedral. "Hay muchas personas que hace el Camino por fundamentos religiosos y están muy descontentos por no poder proceder a la misa del peregrino con su perro. No tienen la posibilidad de dejar solo en sus habitaciones y, como resulta lógico, no lo dejarán atado fuera en cualquier sitio o al cargo de un irreconocible", ha apuntado la gerente de Apaaca.

El ingreso a sitios de interés pertence a los caballos de guerra para los defensores del Camino con perros, que asimismo solicitan políticas mucho más flexibles en los transportes públicos, la apertura de los cobijes públicos o actualizaciones en los servicios, singularmente frente urgencias que brotan en las sendas.

"Entre las faltas mucho más esenciales que nos trasladan los peregrinos es la sepa de protocolos de urgencia. Por ejemplo, en el momento en que un individuo que viene con un perro tiene un incidente, en la actualidad, los perros se deben quedar en el lugar", ha destacado Raquel Freiría, quien asimismo advierte que "no es la primera oportunidad" que muere un perro en las sendas por carecer de veterinarios.

La responsable de Apaca sintetiza en tres claves que debe tener en consideración un individuo que desee realizar el Camino al lado de su perro: "Empatía, compromiso y los pies en el suelo. A partir de ahí puedes realizar todo lo demás".

Las primordiales sugerencias son meditar en las restricciones del perro para impedir lesiones o inconvenientes físicos, eludir franjas horarias de calor para caminar, amoldar las etapas para cortar su duración, llevar a cabo paradas siempre y cuando existan puntos donde el cánido logre tomar y proteger, en el final de cada día, sus patas y almohadillas.

La propia Apaca ha editado publicaciones que recogen consejos para realizar el Camino con perro, un tema sobre el que hay múltiples páginas en Internet, como la página web 'Turismocanino.es', que tiene un extenso apartado destinado a las sendas jacobeas.

La promotora de esta web es Mercè Jiménez, que efectuó al lado de su perro Futt un viaje desde Roncesvalles a Santiago que documentó en una secuencia de vídeos en Youtube, una experiencia que ha compendiado en el libro 'Buen Camino Perregrino' y en su página, donde tienen la posibilidad de consultarse desde consejos sobre qué llevar en la mochila a la relación de establecimientos hoteleros que admiten canes.

Organizar y reservar todos y cada uno de los hospedajes antes de tirarse a caminar es algo primordial, como influye la gerente de Apaca, que sugiere de forma encarecida preguntar en los establecimientos si "verdaderamente son 'dog friendly', esto es, si dejan que el perro duerma en la habitación".

Y es que no hay varios establecimientos en el Camino que reúnan estas peculiaridades. Así lo asegura Miguel Reguero, gerente de la agencia de viajes Rutas Meigas, entre las primeras en integrar en su catálogo de servicios las reservas para peregrinar con perro, un bulto que se fué haciendo conocido con los años entre sus clientes del servicio.

"Es muy difícil hallar hospedajes. De los establecimientos con los que estamos trabajando, solo el diez o el 15% dejan reposar en la habitación con el perro. Y ciertos de esos sitios tienen solo una habitación para ello o limitan según el peso del perro", sintetiza en afirmaciones a Europa Press Miguel Reguero, que cree que la hostelería tiene un nicho en los viajes con animales que está sin explotar.

Asegura que la gente que desean viajar con sus perros "son las mucho más flexibles y las mucho más fáciles" en el momento de ordenar el paseo "pues lo único que desean es que les halles una habitación privada donde poder reposar y que admitan a su mascota, no son nada rigurosos".

La restricción de opciones condiciona asimismo el valor, puesto que, como apunta el gerente de Rutas Meigas, a veces la única vía es reservar en viviendas rurales o pazos, menos accesibles a nivel económico en comparación a otros hospedajes. A ello hay que sumar que los desplazamientos a puntos de partida o regresos tienen que hacerse en transporte privado. "Todas y cada una esas cosas acrecientan los costos, yo lo veo muy injusto", apostilla el empresario.

Para Apaca, existe "un mito" desarrollado sobre el supuesto abandono de animales en el Camino de Santiago, algo que relaciona con "la necesidad de echar balones fuera" por la parte de las autoridades, a las que acusa de ver a otro lado frente casos de castigo animal, un inconveniente que denuncian los propios individuos del Camino.

"Los peregrinos nos han movido que hay un inconveniente con los cientos de perros atados, maltratados o encerrados en jaulas en todo el Camino", demanda Raquel Freiría, que censura la "inacción" dadas estas ocasiones que, como recuerda, están prohibidas por una ley autonómica.

Así las cosas, Apaca reclama que los peregrinos "forman parte de la solución, jamás del inconveniente" para prosperar el confort animal en el ambiente de las sendas jacobeas, como prueban las situaciones de Way o Michi, 2 perros salvados por peregrinas de Australia y Japón que retornaron meses tras llenar el Camino para llevárselos a sus países.

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