Este lunes, la Catedral de Lugo se convirtió en el escenario de una significativa misa en honor a Paula Alvarellos, quien fue alcaldesa de la ciudad hasta su lamentable fallecimiento. El evento, organizado por el Obispado, tuvo lugar a las 12:00 horas, a pesar de que el Ayuntamiento ha planeado llevar a cabo un homenaje civil en un futuro próximo. Este fue el segundo funeral en memoria de Alvarellos, siendo el primero una ceremonia íntima el lunes anterior, que también atrajo a numerosas figuras relevantes.
La misa, dirigida por el obispo Alfonso Carrasco Rouco, congregó a cientos de asistentes, entre ellos, todas las autoridades políticas, quienes llegaron juntas justo cinco minutos antes del inicio del acto. En el centro de la atención se encontraban el alcalde en funciones, Rubén Arroxo, y su sucesor, Miguel Fernández. El templo, que fue el escenario del oficio en el altar mayor, pronto se mostró incapaz de albergar a todos los presentes, mientras que el coro también estaba repleto de representantes de distintas instituciones.
Durante la ceremonia, el obispo dedicó emotivas palabras a la memoria de Alvarellos, elogiando su dedicación y la impronta que dejó en la comunidad. La corporación municipal estuvo presente en su totalidad, con la excepción de los representantes del BNG, quienes optaron por esperar en el exterior. También se hicieron notar figuras como el delegado del Gobierno Pedro Blanco, el presidente de la Diputación José Tomé y la subdelegada de Lugo Isabel Rodríguez. Entre los asistentes destacados de otros municipios se encontraban los alcaldes de Ourense, A Coruña y Viana do Castelo, quienes habían colaborado con Alvarellos mediante el Eixo Atlántico.
El evento también fue respaldado por alcaldes y alcaldesas de diversas localidades de la provincia, así como por senadores y diputados de múltiples partidos políticos, incluyendo a José Ramón Gómez Besteiro, quien fue confirmado como secretario general del PSOE gallego el fin de semana pasado. La ceremonia también contó con la presencia de exalcaldes, como Joaquín García Díez, junto a miembros de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ejército.
Al salir del homenaje, los miembros de la corporación recibieron el pésame de varios vecinos. Miguel Fernández, quien será nombrado alcalde de Lugo en breve, expresó: "Siempre la recordaremos porque, a pesar del breve tiempo que estuvo al frente de la Alcaldía, tuvo la capacidad de consolidar un proyecto y un liderazgo, ganándose el cariño de muchos lugueses". Añadió que su legado permanecerá en la memoria de todos como "esa gran alcaldesa, amiga y compañera que fue para todos".
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