Crónica Galicia.

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Multitudes en Santiago protestan por la especulación en el mercado de la vivienda.

Multitudes en Santiago protestan por la especulación en el mercado de la vivienda.

El pasado sábado, Santiago de Compostela se convirtió en el escenario de una masiva manifestación en la que decenas de ciudadanos se unieron para expresar su descontento con lo que consideran un "mercado de vivienda" descontrolado y una creciente especulación inmobiliaria. Los organizadores de esta protesta, que reivindicaban un acceso más justo a la vivienda, también hicieron un llamado a las autoridades para que establezcan un banco de vivienda social que responda a las necesidades de la comunidad.

Bajo la consigna "Basta con el negocio de la vivienda", la movilización fue impulsada por diversos sindicatos de inquilinos y grupos locales, coordinándose en simultáneo con otras ciudades de España. La marcha comenzó a mediodía en la emblemática plaza del Toural, atrayendo a un gran número de participantes.

Desde la Plataforma Galega Vivenda Xa, uno de los grupos organizadores, se destacó la importancia de hacer visibles las inquietudes sociales relacionadas con la crisis de vivienda. Sus representantes afirmaron que, aunque la situación es grave, su intención es seguir luchando para que sus voces sean escuchadas y se implementen cambios significativos desde las instituciones.

Antonio, portavoz de la plataforma Xuntanza pola Vivenda Compostela, que surgió en el verano de 2024, comentó que la dificultad de acceder a una vivienda en la capital gallega ha sido un tema recurrente. Sin embargo, subrayó que en los últimos años la situación ha empeorado seriamente, en parte debido al incremento de viviendas turísticas.

En un comunicado previo a la marcha, se mencionó que el mercado inmobiliario de Santiago se ha convertido en un "bien altamente rentable para los especuladores", y se advirtió sobre cómo la creciente demanda turística y la llegada de estudiantes han deteriorado enormemente la calidad de vida de los residentes locales.

Los manifestantes, que expresaron su descontento a través de consignas como "Tener un techo es un derecho" y "Barrios para vivir, no para especular", se dirigieron a la plaza de Galicia, donde algunos comenzaron a utilizar petardos y botes de humo, mostrando el fervor de su protesta.

A lo largo de la marcha, los participantes portaban pancartas con lemas como "Ni casas sin gente, ni gente sin casas" y "Una patada al casero", mientras también se observaban banderas palestinas y se comentaban las controversias sobre la planta que Altri planea instalar en Lugo.

Al llegar a la plaza de Praterías, surgió un altercado entre algunos manifestantes y una turista que les increpó, lo que llevó a que los presentes replicaran con más cánticos y petardos. Tras este incidente, la manifestación continuó hasta la Quintana, donde se llevó a cabo la lectura del manifiesto.

El documento expuso la necesidad de regular los precios de la vivienda y reiteró el llamado a crear un banco de vivienda social. Los organizadores apuntaron a la responsabilidad de las administraciones en establecer modelos habitacionales más justos y accesibles.

El manifiesto concluyó con un llamado a la acción permanente para enfrentar las injusticias que el actual sistema de vivienda genera, señalando la lucha por el derecho a la vivienda como un reflejo de las falencias del sistema capitalista en su conjunto.

Entre los asistentes se encontraban representantes políticos, como el concejal de Urbanismo, que se unieron a la causa y subrayaron la vivienda como un derecho inalienable. También se mencionó que el pasado año, el Partido Popular había desestimado una suma significativa de financiación destinada a programas de vivienda que podrían haber favorecido a muchas familias en situación crítica.

Este evento no fue exclusivo de Santiago; ciudades como A Coruña, Vigo y Ourense también se sumaron a las protestas, con marchas programadas en horarios diferentes, reafirmando así la amplia preocupación por la crisis habitacional en Galicia.