Noriega defiende la generosidad del BNG, pero advierte: "Anova no será un mero espectador en la política."
La organización política de Martiño Noriega, Anova, se prepara para una asamblea clave que tendrá lugar este sábado, donde se espera que se establezca una "dirección fuerte" para impulsar el diálogo con el Bloque Nacionalista Galego (BNG). Este evento busca relanzar la formación, tras un periodo que Beiras considera como un "cierre de ciclo" para la izquierda federal, que ha optado por "coaliciones oportunistas" en lugar de una colaboración genuina.
En este contexto, el exalcalde de Santiago y presente portavoz de Anova, Martiño Noriega, ha resaltado la disposición de la formación a colaborar con el BNG, a quien instó a apoyar en las elecciones recientes a nivel nacional, europeo y autonómico. Noriega ha sido claro al decir que su partido no se conformará con ser un "agente pasivo" que solo pida votos, enfatizando su deseo de ser activo dentro de la política gallega.
La asamblea nacional, programada para el 23 de noviembre en Santiago, será un momento crucial donde Anova definirá su hoja de ruta futura y ratificará su nueva dirección. Noriega remarca la importancia de contar con una "dirección políticamente fuerte" que sea capaz de guiar las conversaciones sobre el soberanismo del siglo XXI, un legado que esta organización histórica desea mantener.
Durante este encuentro, se presentará un documento político que examina la situación actual de Galicia, diseñado para detallar los pasos a seguir. Noriega ha señalado que ahora se enfrentan a un momento crítico, alertando sobre la posible "extinción" del país debido a las políticas del Partido Popular y el creciente riesgo de la llegada de la derecha y extrema derecha a las instituciones.
Ante este panorama, hace un llamado a fortalecer la tradición de Anova, que busca reunir fuerzas en el ámbito de la izquierda y el soberanismo, actuando como un "dique de contención". La asamblea también tiene como objetivo reafirmar la intención de "reconectar con el tejido social" y continuar su participación en espacios municipales, además de normalizar las relaciones dentro del ámbito soberanista.
Noriega ha resaltado los avances en la relación con el BNG, un "actor principal" en la política gallega, aunque ha dejado claro que no se discutirá una posible alianza formal en la asamblea de Anova. Este aspecto es crucial para Noriega, quien prefiere que el debate sobre el frente común se lleve a cabo en el futuro, dejando claro que su periodo de "interés personal" ya quedó atrás.
En su diálogo, destacó que el acercamiento con el BNG se construyó sobre una base de "diálogo" y "silencio", permitiendo que la colaboración se sintiera más genuina. Reconoció que cuando Anova dio su apoyo a la candidatura de Ana Pontón, muchos especularon sobre un intercambio de posiciones, pero él insiste en que esto fue un malentendido, y que el objetivo primordial era que el soberanismo guiara un cambio en la política gallega.
Al ser cuestionado sobre las relaciones actuales y el papel que Anova debería desempeñar, Noriega hizo énfasis en la necesidad de una "fórmula de cooperación" que sea auténtica y no meramente simbólica. Afirmó que existen diversas vías para alcanzar este objetivo si hay voluntad entre las partes, subrayando la importancia de que Anova ponga todo su esfuerzo para atraer a aquellos votantes indecisos hacia el espacio soberanista.
Noriega sostiene que Anova está siguiendo un camino similar al que tomó en el pasado con otros colectivos, sacrificando ciertas posiciones para contribuir a un proyecto con potencial transformador en el ámbito gallego. La presión de la extrema derecha, afirma, exige una respuesta unificada, y sostiene que no son tiempos para resentimientos o confrontaciones personales.
Con dicho análisis, Noriega subraya que no se debe sentir urgencia en crear esa cooperación con el BNG, pero que cuando se haga, debe ser desde la convicción y la autenticidad, comparando la situación a la de un paciente que requiere tratamiento médico. En este sentido, enfatiza que las decisiones deben ir acompañadas de un compromiso colectivo para tener éxito.
Asimismo, el portavoz hizo hincapié en que, aunque se lograron acuerdos importantes con la izquierda federal en el pasado, la percepción de que esas colaboraciones no eran beneficiosas llevó a un "cierre de ciclo político". Esta evolución dejó a Anova debilitada, ya que se había comprometido a contribuir a causas ajenas a su identidad, mientras que otros priorizaban su propio interés.
Refiriéndose a la propuesta de Yolanda Díaz de que él fuese candidato de Sumar en las elecciones autonómicas, Nariga explicó que ese debate se produjo, pero que no se alinea con su visión de cooperación sincera. Él se distancia de esos intereses personales, y señala que la construcción de Sumar en Galicia se confinó a un enfoque rígido y poco sensible a la realidad local.
Finalmente, Noriega se mostró abierto a continuar como portavoz de Anova, aunque reconoce que su compromiso como médico y padre le impide dedicarse plenamente a la política. Sin embargo, indicó que existe una disposición de su parte para seguir adelante siempre que cuente con el apoyo de sus compañeros. Su enfoque es claro: el compromiso colectivo es fundamental para el futuro de Anova en la política gallega.
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