Crónica Galicia.

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Ourense enfrenta oleada de calor con temperaturas extremas que superan los 40 grados.

Ourense enfrenta oleada de calor con temperaturas extremas que superan los 40 grados.

Los taxistas y viajeros en Ourense han alzado la voz para pedir la instalación de una marquesina en la estación intermodal, un espacio que actualmente carece de protección ante las altas temperaturas que azotan a la ciudad en estos días de agosto.

El termómetro ha marcado este lunes más de 41 grados en Ourense, según datos de MeteoGalicia. Esta situación se vuelve especialmente complicada en lugares como la estación de tren, donde los trabajadores del sector del taxi sienten que las condiciones son completamente insostenibles. Un taxista expresó su frustración al afirmar que estas temperaturas son “inaguantables”, señalando que, en algunas ocasiones, el calor puede alcanzar niveles tan extremos como 50 grados.

La necesidad de una marquesina ha sido ampliamente apoyada entre los taxistas, quienes advierten que han advertido a Renfe sobre su posible retiro de la estación si no se toman medidas. Antonio, un taxista, lamentó la falta de respuesta de las autoridades ante esta situación, mientras que un viajero, Óscar, hizo hincapié en el riesgo que corren quienes esperan un transporte al sol, sugiriendo que la falta de protección es preocupante.

Las declaraciones recientes del subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, que aseguró estar en contacto con ADIF para resolver el problema, han hecho poco para calmar los ánimos. Los taxistas continúan percibiendo indolencia por parte de las autoridades, indicando que parece no existir preocupación por las condiciones de los ciudadanos que continuamente están expuestos al calor en sus labores.

Los taxistas también han destacado que las paradas más críticas son aquellas ubicadas cerca del Centro Hospitalario Universitario de Ourense y la estación de tren. La situación se agrava en momentos de mayor actividad, como cuando arriban varios trenes y las filas de espera se extienden, obligando a muchos a permanecer al sol durante largos períodos de tiempo.

En este contexto, muchos habitantes de Ourense han optado por refugiarse en lugares más frescos, como la orilla del río Miño o en cafés que ofrezcan sombra y bebidas frías. Un residente, Pablo, comentó la necesidad de permanecer en casa con aire acondicionado como única opción razonable durante las horas de más calor.

Las rutinas diarias se ven alteradas por el calor, llevando a los ciudadanos a realizar sus tareas y compras en horarios nocturnos. Una vecina del barrio de A Ponte explicó que han modificado sus horarios para evitar el intenso calor del mediodía.

Incluso los visitantes, como Matilde, una peregrina que camina el Camino de Santiago, se ven obligados a ajustar sus planes, prefiriendo realizar actividades al atardecer, cuando las temperaturas son más amenas.

La población mayor también se enfrenta a este desafío, y muchos prefieren esperar las horas de calor en bares y cafeterías para refrescarse. Un jubilado compartió que su rutina gira en torno a la búsqueda de refugio y comodidad durante las horas más calurosas del día.

La ciudad parece vaciarse durante las horas críticas, que abarcan desde el mediodía hasta las cinco de la tarde, según informa Ana Saez, enfermera del centro de salud A Ponte, quien también forma parte de una iniciativa que promueve consejos para lidiar con el calor.

El programa, que comenzó en agosto de hace dos años, busca recordar a la población la importancia de tomar precauciones bajo el sol. Ana Saez destacó recomendaciones esenciales como el uso de protector solar, gorra y gafas de sol, así como mantenerse hidratado.

Este año, la colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer suma un enfoque adicional a la prevención del cáncer de piel, brindando también información sobre revisiones clínicas. La próxima actividad se llevará a cabo en las piscinas de Oira, con el objetivo de informar a los ciudadanos sobre cómo cuidarse del sol durante las horas de máxima exposición.