Crónica Galicia.

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Pontón señala al BNG como la opción viable tras un año del gobierno "radical y contrario a Galicia" de Rueda.

Pontón señala al BNG como la opción viable tras un año del gobierno

En un evento reciente en Santiago de Compostela, Ana Pontón, la líder del Bloque Nacionalista Galego (BNG), aprovechó la ocasión para posicionar a su partido como una “opción real” contra el gobierno de Alfonso Rueda, del Partido Popular. En un contexto de conmemoración del primer aniversario de la reelección de Rueda, Pontón no dudó en criticarlo severamente, calificándolo de “gobierno extremista y opuesto a los intereses gallegos”, afirmando que no hay nada que celebrar en este tiempo pasado.

Durante su intervención, Pontón recordó la destacada actuación del BNG en las elecciones autonómicas de 2024, donde el partido recibió el respaldo de un tercio del electorado gallego. Afirmó que Galicia ha atravesado un año marcado por la falta de liderazgo y que, a pesar del optimismo del gobierno, la realidad refleja un descontento generalizado entre la población.

La portavoz nacionalista subrayó que su formación se erige como la única solución viable ante un gobierno que, según su criterio, se ha alineado con los intereses de las grandes compañías y ha dejado de lado las necesidades de los gallegos. “El BNG es el verdadero baluarte contra el autoritarismo que hemos visto este último año”, declaró Pontón, enfatizando la firmeza de su partido en ofrecer alternativas que beneficien a la ciudadanía gallega.

Pontón destacó el contraste entre el lema de Rueda “Galicia gobierna” y la realidad de un año de gestión que ha favorecido a grupos selectos, mientras deteriora sectores críticos como la sanidad y la vivienda. Esta paradoja, según ella, demuestra que la administración actual ha priorizado intereses privados en detrimento del bienestar general, dejando a muchos gallegos en situaciones difíciles.

Con un tono enfático, la líder del BNG se quejó de que este año debería ser considerado como un periodo perdido, acusando al gobierno del PP de no tener un plan estratégico para Galicia y de estar más preocupado por su supervivencia política que por servir a la gente. También criticó la “sumisión” de Rueda al centralismo madrileño, sugiriendo que las necesidades gallegas han sido ignoradas.

De forma contundente, Pontón se refirió a la gestión del gobierno en términos de boicot hacia iniciativas que favorecerían el ahorro público y reclamó mayor autonomía para Galicia. Los intentos de aumentar la participación en la gestión del litoral y la obstrucción de proyectos de investigación fueron mencionados como ejemplos de la falta de transparencia en la administración popular.

En su discurso, también abordó el uso de la comunicación por parte del gobierno, acusándolo de manipular información y descalificar a la oposición. Esta estrategia, señaló, ha socavado la calidad del debate político y ha mantenido oculta información importante para la ciudadanía.

Pontón advirtió que el gobierno se ha vuelto un aliado de grandes capitales, favoreciendo a aquellos con mayor poder adquisitivo, mientras ignora las realidades de las clases trabajadoras. Criticó específicamente las políticas fiscales que benefician a los más ricos y la congelación de ayudas para los pensionistas más vulnerables.

La líder nacionalista hizo hincapié en que el PP se ha mostrado hostil hacia sectores clave como la agricultura y la pesca, apuntando a un modelo que, en su opinión, pone en riesgo la economía local y el estilo de vida en el campo y en el mar. La falta de apoyo a servicios esenciales fue también un punto clave en su argumentación.

Además, se comprometió a que el BNG seguirá defendiendo la sanidad pública y a proponer estrategias concretas para mejorar la atención primaria, algo que considera vital para el bienestar de los gallegos. También propuso medidas para el acceso a la vivienda, destacando la necesidad de que las familias y jóvenes gallegos tengan opciones asequibles para vivir y trabajar en su comunidad.

En su conclusión, Pontón subrayó que la gestión actual del gobierno popular ha engordado el descontento social, con muchos gallegos sintiéndose frustrados por la ineficacia del gobierno en áreas críticas como la salud y la vivienda. “Galicia merece más que una administración que se basa en la propaganda. La realidad es que estamos ante un desgobierno”, concluyó, haciendo un llamado a la acción para construir un futuro mejor para la región.