En un desenlace preocupante, los pueblos de Sandín, en Monterrei, y O Canizo, en A Gudiña, se vieron obligados a entrar en estado de confinamiento debido a los devastadores incendios que arrasan la provincia de Ourense, que ha sido clasificada en nivel dos. Esta situación ha generado gran alarma entre los residentes de la zona.
De acuerdo con las informaciones proporcionadas por el 112 Galicia, un total de 12 personas tuvieron que ser evacuadas de Sandín, mientras que el resto de la población del pueblo permanece bajo medidas de confinamiento. Esta acción busca salvaguardar a los ciudadanos de los peligros que presentan las llamas en las cercanías.
Por su parte, el pequeño municipio de O Canizo, que alberga a alrededor de 300 habitantes, también fue sometido a un confinamiento preventivo. Las autoridades locales han tomado esta decisión con la única intención de proteger a la población ante la inminente amenaza del fuego.
El alcalde de A Gudiña, Néstor Ogando, en contacto con Europa Press, ha manifestado su preocupación, señalando que, si bien las ráfagas de viento han dispersado un poco el humo, la situación sigue siendo crítica, ya que el incendio se encuentra peligrosamente cerca de las viviendas. Esto refleja la urgencia y gravedad de la situación que enfrentan los residentes.
Ogando también subrayó la falta de recursos disponibles para combatir el incendio, que ya ha cruzado la A-52, lo que complica aún más las labores de extinción. Como medida de precaución, se están llevando a cabo trabajos para crear zanjas que ayuden a contener el fuego y evitar que avance hacia las casas.
En una nota algo más alentadora, el alcalde comunicó que en el municipio de O Tameirón, el incendio se encuentra en una fase "mediana" de control, lo que podría señalar un avance en la lucha contra esta serie de incendios que han afectado gravemente la región.
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