Crónica Galicia.

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Rueda critica al Gobierno por transmitir desconfianza en la justicia tras la condena al fiscal.

Rueda critica al Gobierno por transmitir desconfianza en la justicia tras la condena al fiscal.

En un acto de defensa de la independencia judicial, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, expresó su rechazo al reciente mensaje del Gobierno de Pedro Sánchez que sugiere desconfianza en la justicia, tras la condena del fiscal general Álvaro García Ortiz. Rueda calificó esta actitud como un riesgo significativo que amenaza los fundamentos de la democracia y la separación de poderes.

La polémica se intensificó cuando, tras conocerse la renuncia de García Ortiz, a raíz del fallo del Tribunal Supremo que lo halló culpable por revelación de secretos en un caso que involucra a Alberto González Amador, pareja de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Rueda comentó que la dimisión fue inevitable dado el veredicto judicial que lo inhabilita.

Rueda subrayó que la renuncia de García Ortiz se produjo solo después de un juicio y una sentencia, lo que reduce la validez de su decisión. Al respecto, indicó que habría sido más meritorio renunciar en los momentos previos a la imputación o durante el juicio, sugiriendo que su postura ahora carece de fuerza.

Asimismo, hizo hincapié en lo preocupante que es oír términos como "golpismo judicial" o acusaciones de que los jueces emiten sentencias por motivos políticos. Cuestionó cómo habría reaccionado la misma gente si el resultado hubiese sido diferente, es decir, si se hubiera producido un fallo absolutorio.

Rueda aseguró que ante una sentencia que no se comparte, el procedimiento adecuado es presentar un recurso en lugar de llevar el debate a un plano personal o político. Criticó que aquellos que descalifican la justicia lo hacen solamente en función de lo que les resulta conveniente, evidenciando así una falta de coherencia en sus posturas.

El presidente de la Xunta reafirmó que este tipo de comportamiento, promovido por un gobierno, resulta extremadamente peligroso, ya que envía un mensaje claro de desconfianza hacia el sistema judicial, un aspecto fundamental en cualquier sociedad democrática.