Crónica Galicia.

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Sindicatos exigen diálogo con consellerías tras críticas al propietario de Sargadelos.

Sindicatos exigen diálogo con consellerías tras críticas al propietario de Sargadelos.

En Santiago de Compostela, el clima laboral en la fábrica de Sargadelos se torna tenso tras el anuncio del propietario, Segismundo García, de iniciar un expediente temporal de regulación de empleo (ERTE) en la planta de Cervo, además de su renuncia a funciones ejecutivas. Los sindicatos CIG, UGT y CC.OO. han reaccionado con fuerza, reclamando una reunión urgente con las consellerías de Emprego y Cultura para abordar lo que consideran una situación crítica.

Lois Neto, portavoz de CIG, ha dado a conocer que este lunes, como respuesta a la situación, los trabajadores están desde temprano en la puerta de la factoría, firmando hojas de asistencia dirigidas a la Inspección de Trabajo. Este seguimiento constante destaca la determinación del personal ante el anuncio del dueño de la histórica empresa de cerámica.

Los empleados observan con preocupación que García se encuentra en un viaje a Londres, planeado con anterioridad, y ha decidido no cancelarlo a pesar de la crisis que enfrenta la planta. Esta decisión ha desatado más frustración entre los trabajadores, que se sienten ignorados en un momento tan delicado.

Los trabajadores han informado que aún no han recibido sus salarios correspondientes al mes de noviembre, a pesar de que la nómina suele ser abonada el último día laborable del mes. Esta demora ha incrementado la tensión y el malestar entre el personal.

José Antonio Zan, representante de CC.OO., ha denunciado que la plantilla sigue movilizándose en protesta y ha señalado que la Consellería de Emprego ya ha declarado que el intento de García de implementar un ERTE por fuerza mayor no tiene fundamento. Según Zan, la situación actual carece de justificación, ya que las recomendaciones de las Inspecciones de Trabajo no son circunstancias que aconsejen la paralización de la planta.

Zan ha calificado de "inconcebible" que tras varios meses desde la visita de la Inspección, las obras necesarias para cumplir con las normas de prevención no se hayan realizado. Insiste en que García está utilizando a los trabajadores como "rehenes" en un juego de intereses que solo causa daño a quienes dependen de la fábrica.

Para Zan, lo más preocupante es que la gestión de García, que él describe como "un niño pequeño de más de 70 años", está poniendo en riesgo el futuro de Sargadelos. Asegura que si el propietario no está dispuesto a asumir la responsabilidad correspondiente, su marcha no generaría problemas, ya que existen personas dispuestas a tomar las riendas de la compañía y garantizar su continuidad.