Crónica Galicia.

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Solo un 20% de los alquileres en grandes ciudades gallegas son elegibles para el 'Bono Alugueiro'.

Solo un 20% de los alquileres en grandes ciudades gallegas son elegibles para el 'Bono Alugueiro'.

En un análisis de la situación del alquiler en Galicia, se estima que únicamente un 20% de las propiedades disponibles en las siete grandes ciudades de la región será elegible para el popular 'bono alugueiro' impulsado por la Xunta. Los datos, extraídos de Idealista, revelan que Ourense y Ferrol son las excepciones más notables al contabilizar el 59% y el 78% de las viviendas respectivamente dentro de los criterios establecidos.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 de febrero.

Según la información proporcionada por Idealista, A Coruña se posiciona como la ciudad con menor acceso a esta ayuda, con únicamente un 10% de sus viviendas en alquiler aptas para recibir apoyo. Este contexto pone de relieve la disparidad en la disponibilidad de viviendas asequibles en la comunidad gallega.

El Diario Oficial de Galicia (DOG) ha publicado recientemente detalles sobre esta convocatoria, que otorga una subvención de 250 euros mensuales a los beneficiarios, siempre dentro de ciertos límites respecto a la renta o el precio de cesión. Estos límites dependen del municipio en que se encuentre la vivienda en cuestión.

Conforme a la normativa, las viviendas en las ciudades más grandes no deben exceder un alquile mensual de 700 euros para acceder a las ayudas. Esta cifra es aplicable a A Coruña, Santiago de Compostela, Vigo, Ourense y Pontevedra, lo que significa que de las 382 propiedades en A Coruña, solo 39 cumplen con este requisito.

En Santiago, el panorama es similar, con un 18% del total de 214 viviendas adecuadas para recibir la ayuda; en Vigo, el porcentaje asciende al 20% de 478; y en Pontevedra, apenas un 16% de 85 propiedades disponible cumple con los criterios establecidos. Sin embargo, Ourense destaca, con el 59% de las viviendas, un total de 74 de 126, que son elegibles para el bono.

Las localidades de Lugo y Ferrol están sujetas a un límite de alquiler más bajo, de 600 euros. En Lugo, solo el 16% de las viviendas (14 de 85) se ajustan a esta normativa, mientras que en Ferrol, la situación es mucho mejor, con un 77% de propiedades (35 de 107) que cumplen los requisitos.

El sistema de evaluación de ayudas incluye distintas categorías según el alquiler. En algunos municipios, como Ferrol y Lugo, el límite se establece en 600 euros, mientras que otros, como Ares y Betanzos, tienen un tope inferior de 500 euros. Esta estructura fragmentada puede dificultar el acceso a apoyo financiero en una región donde la demanda de viviendas asequibles sigue en aumento.

Por su parte, para aquellos que buscan alquilar habitaciones, las rentas no deben sobrepasar la mitad del límite establecido para los alquileres completos. En este contexto, el porcentaje de habitaciones elegibles supera la mitad en todas las grandes ciudades gallegas, destacando Ferrol con un 85% de habitaciones disponibles aptas para la ayuda.

La cantidad total reservada para estas ayudas alcanza los 12.954.936 euros, distribuidos en dos años, con 6.477.468 euros asignados a 2025 y la misma cifra para 2026. Los beneficiarios deben ser menores de 36 años y cumplir con ciertos requisitos de ingresos y residencia estable para poder presentarse a este programa de asistencia.

El periodo para solicitar estas subvenciones comienza cinco días hábiles después de la publicación y durará un mes. A pesar de la disponibilidad de esta ayuda, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha manifestado su descontento por la diferencia en las contribuciones económicas entre el Gobierno central y la Xunta, lo que puede limitar el alcance de esta iniciativa.

Blanco ha enfatizado que el Gobierno autonómico cuenta con los recursos necesarios para ampliar estas ayudas y que su escasa inversión en comparación con el dinero proveniente del Gobierno nacional afecta directamente a los jóvenes gallegos, quienes a menudo enfrentan incertidumbre en sus situaciones habitacionales.

Por lo tanto, se solicita a la Xunta una mayor agilidad en la concesión de estas ayudas, así como un trato más empático hacia la juventud, dado que la gestión de solicitudes ha presentado serias deficiencias en el pasado, dejando a muchos sin un respaldo económico necesario.