Bar O Casteliño
- Dirección Hospital, 2, 15151 Hospital, A Coruña
- Localidad Hospital (A Coruña)
- Teléfono 615 99 71 69
Horario
- jueves: Abierto 24 horas
- viernes: Abierto 24 horas
- sábado: Abierto 24 horas
- domingo: Abierto 24 h
Opiniones de clientes
Llevaba mi propia comida y eso no lo puedo evaluar, el resto me ha parecido extraordinario, todo nuevo y cuidado, tiene un espacio abierto para descansar al aire libre muy acogedor, repleto de pájaros cantando. Nos quedamos en una habitación individual de matrimonio y estaba todo muy limpio y cómodo. La señora que nos atendió muy amable. No entiendo las malas críticas. Recomendaría este lugar a cualquiera que me pregunte sin dudarlo.
Nos alojamos en este albergue el martes haciendo el camino de Santiago, al ver el mal estado de las literas decidimos coger habitaciones privadas y nose que era peor, camas hundidas, sábanas de cuando nació mi abuela y toallas ya ni te quiero contar, además de una olor a aceite que daban gusto, wifi inexistente y de la cobertura ya ni hablamos. En la habitación de dos camas no se podía ni respirar de la humedad. En el bar, la comida bien, pero lo que ellos te digan, de ahí no salgas, tienen jamón York para la tortilla pero no me lo quería poner en la tostada. Cabe resaltar que Marina la dueña es encantadora y nos llevó del bar al albergue, pero debería de cambiar esos detalles por la comodidad de los peregrinos que venimos cansados.
Recientemente estuve en este Albergue , y voy a resaltar tanto lo correcto como lo que no me gustó. En primer lugar la comida es de calidad, pero te ponen el mismo menú tanto para comer como para cenar, es decir, si realizan un Guiso lo tienes tanto para la comida como para la cena. Solo dos primeros y dos segundos, y no te salgas ni un ápice que no te lo varían. Para cenar, no sé si será para ahorrar, nos sientan a todos en la misma mesa, quieras o no, por lo tanto a compartir ensalada, bandejas etc.. y si te toca con alemanes, franceses, ingleses o cualquier peregrino que no hable tú idioma, pues ya sabes, te sirve de clase gratuita de idiomas, cenarás con ellos. La calidad de los guisos al medio día es buena, por la noche ya sabes, es el del medio día. Los postres no están a la altura de los guisos, dado que solo te ofrecen yogures de hacendado o flan no casero en el menú. El wifi está de adorno, lento y casi sin cobertura. La cocina está pero no está, con la excusa del covid no te permiten ni freírte un huevo. Vino el que quieras, no escatiman y no es malo. Las salas de las literas limpias, al igual que los aseos/duchas, pero esa noche con un fuerte olor a desagüe, no sé si será lo normal. Te bajan desde el bar en un coche particular al albergue, se agradece si llegas muy cansado. Resumiendo, te sientes en un campo de concentración, en régimen militar, lo que hay juega, en horarios y o comida. Si estas dispuesto a obedecer quieras o no sus reglas, este es tu albergue, si no, pues camina mucho más hasta encontrar el siguiente, que por cierto no está cerca y de eso se aprovechan. Debieran entender, que esta y o otras críticas constructivas debieran servir para aprender, mejorar e intentar dar ese pequeño toque que le falta para estar en línea con otros albergues del camino.