Hestia La Robleda
- Dirección Rúa Doctor Camilo Veiras, 1, 15009 A Coruña
- Localidad A Coruña (A Coruña)
- Teléfono 981 28 74 99
- Email [email protected]
- Web cog.es/
Horario
- jueves: De 8:00 a 20:00
- viernes: De 8:00 a 20:00
- sábado: De 9:00 a 16:00
- domingo: De 9:00 a 16:00
Opiniones de clientes
El próximo viernes será mi última sesión en este centro y por segunda vez (después de 8 años). Estoy de acuerdo qué todo es mejorable, salvo el apoyo, la atención y hasta el cariño que te da todo el personal. Para esto es inmejorable y les doy las gracias a todos y cada uno de ellos, representados en el Doctor Triana, Carolina Pena, Lola de enfermería, Pelayo de radio, todas las chicas de quimio. GRACIAS GRACIAS GRACIAS
Los hermanos Ricardo y Ángela Labaca, filántropos coruñeses, crean a principios del siglo XX la Fundación Labaca, una organización benéfica que busca canalizar el capital invertido en sanidad o educación. Los hermanos abren en 1915 las escuelas Labaca en la calle Juan Flórez. Pero esta primera obra es sólo el prólogo de las inversiones que realizarán para la ciudad. Tras el fallecimiento de Ricardo Labaca en 1915 y Ángela Labaca unos años después (1929), la fundación queda a cargo del magistrado Atanagildo Pardo de Andrade y Sánchez (y algunos autorizados), quien velará por la realización de los proyectos que ambos dejaron escritos. Ángela Labaca, había expresado la intención de construir un Hospital Materno-infantil, una iglesia y una Escuela de enfermeras y matronas en el lugar conocido como Montserrat (en la actualidad se corresponde con la zona sureste de Eirís). La iglesia y el hospital se llevaron a término, no así la escuela de enfermeras y matronas. El encargo de los tres proyectos financiados por la Fundación de la familia Labaca recayó en el arquitecto Leoncio Bescansa (1879-1957). A mediados de los años 20, el Patronato de la fundación que inicialmente había sido presidido por el sacerdote D. José Sánchez Mosquera, pasa a ser dirigido por Pardo de Andrade quien forma una junta en la que agrupa a ciudadanos de prestigio social y económico. Las obras finalizarían en torno al año 1927 y un año después, en 1928, el hospital comenzaría a funcionar de forma normal. La organización del programa de necesidades dentro de la estructura del hospital era lo más sencilla posible, situando en la planta baja los espacios destinados a administración, dirección y actividades auxiliares como cocinas, laboratorios y sala de rayos X. Además, en esta planta, ligeramente separada se encontraba una sala de enfermos psiquiátricos. En la primera planta se encontraban las camas con habitaciones compartidas e individuales y los quirófanos. En la segunda planta se encontraban dos salas, separadas por sexos, reservando un espacio para la Comunidad de hermanas de la Caridad. A pesar de que el proyecto se concibió de forma completa, el hospital funcionó durante varios años únicamente con la planta baja y la primera, construyéndose la segunda un tiempo después. El edificio tuvo una gran actividad tras su creación, atendiendo a la ciudad y su comarca. En 1936, sin embargo, el hospital reajusta su uso. La Guerra Civil consecuencia del golpe de estado militar, crea una necesidad de atención a enfermos y heridos procedentes del conflicto. Por ello el Dr. Barcia Goyanes director del hospital en ese momento, adaptó las instalaciones creando, sin saberlo, el primer hospital específicamente dedicado a heridos de guerra del mundo. La obra de Bescansa, de lenguaje y composición ecléctica, incluye algunos rasgos modernistas en su envolvente. La morfología del hospital es clásica y funcional en términos higienistas, utiliza una organización en tres pabellones unidos a través de dos cuerpos transicionales, a la manera casi de Juan de Villanueva (1739-1811). Interiormente los flujos de circulación y la disposición de cada uno de los usos es rígida. Pero esta organización circunspecta, se reviste de la amabilidad y significación positiva de la estética derivada del lenguaje ecléctico y moderno. La planta baja se constituye en “zócalo” con un despiece de apariencia grave, sobre el que emerge la primera planta con motivos decorativos verticales en contraposición a la horizontalidad del zócalo. En 1971 el ayuntamiento cede a la Asociación Española contra el Cáncer (de reciente creación) con mediación de José Antonio Quiroga de la Junta provincial y Susi Marchesi presidenta de la Junta de Damas. El edificio se amplía con la construcción de instalaciones necesarias para el nuevo uso como un búnker para la unidad de Co-60, y algunos quirófanos más. Adyacente al hospital se encuentra la iglesia, que cierra el conjunto y que es merecedora de un análisis propio.
El trato muy humano y muy delicado