Albergue Ecológico El Beso
- Dirección Lugar a Balsa, 17, 27631, Lugo
- Localidad San Pedro do Ermo (Lugo)
- Teléfono 633 55 05 58
- Email [email protected]
- Web elbeso.org/
Opiniones de clientes
Elegimos el albergue por los comentarios buenos que tiene . Por dentro es bonito y rústico pero no es cómodo. En las camas se notan los tablones de madera y el cojín deja que desear. Es de plástico y tiene poco relleno. Un amigo utilizó una sudadera para poder utilizarla de cojín y yo la doble por la mitad . Se escuchan los pasos del piso superior ! La manta tenía un pincho de rama de árbol lo que me hace pensar que no se ha lavado. Otros albergues ofrecen champú y otros productos de limpieza personal, pero este no, y tampoco mocho para recoger el agua que hay cuando uno acaba de ducharse. Porque las duchas no tragan el agua y se sale. Cuando entras al baño hay agua en el suelo de tal forma que nos mojamos los zapatos. Lo que hace que las condiciones de higiene no son optimas. Eso lo mejoraría ! El comedor social es práctico y está cuidado. A diferencia del jardín de alrededor. Tienen una maleta solidaria en el que pagas lo que consumes, y eso me parece una buena idea. Aunque el precio del café no me parece correcto porque te marca que tienes que pagar 1,5€ que es el precio de una cafetería normal. Es uno mismo quien tiene que prepararlo y lavar la taza. Sobre la cena se sirve a las 19h y nosotros llegábamos a las 20h y no quisieron guardarnos la cena. Lo entendimos, porque la cocina cierra. Pero nos comentaron que no podíamos llevar comida que no fuera vegana. Tuvimos que ir a un bar del pueblo para cenar y se nos hizo casi las 22 h. Sobre eso casi nos dejan sin entrar al albergue porque cierra a esa hora. Después de 30km necesitábamos cenar. La verdad que no volveremos habiendo más variedad de albergues por el mismo precio y que ofrecen más facilidades y con piscinas. Respecto
Soy una persona que se acopla a lo que sea, me acomodo muy fácil y soy sencillo, pero la primera impresión al ser recibidos ha sido muy autoritaria, flexibidad horaria y cena cero, lo comento porque nuestra ruta era por la tarde y una pequeña ayuda cuando estás cansado, se agradece. Con ello menciono lo siguiente: nos negaron llevar nuestra cena, ya que no era vegana (tortilla), pero se puede ofrecer a los peregrinos otros tipos de soluciones y no una negativa seca, sin ninguna alternativa.
Un lugar al que llegué con incertidumbre, ( no soy vegana ni suelo ir a sitios donde el día a día es en comun) pero mi experiencia fue increíble. Los hospitaleros son un encanto, me sentí atendida y cuidada por ellos. El lugar es una maravilla, puedes retirarte a descansar, a meditar, a charlar... el bosque y las hamacas que tienen te permiten un descanso bien merecedido después del camino. Y la comida, aun no siendo vegana, me encanto. El momento cena que crean y se crea por los diferentes peregrinos hace que te vayas con una gran sonrisa a dormir. Repetí dos noches en el albergue, creo que para mí representan el albergue que se describe en el viaje del peregrino. Un sitio sencillo, un lugar de descanso y un lugar que te da la libertad de estar solo o en compañía. Un lugar como poco interesante. Un dato curioso... en las cenas acabábamos aplaudiendo por la forma tan bonita de presentar la mesa y los diferentes platos. Gracias Maribel y Carles por enseñarme que se puede vivir de otra manera. ?