La Caffería
- Dirección Av. de Concepción Arenal, 110, 36950 Moaña, Pontevedra
- Localidad Moaña (Pontevedra)
- Teléfono 886 14 32 37
Horario
- sábado: De 8:30 a 1:00
- domingo: De 9:30 a 24:00
- lunes: Cerrado
- martes: De 8:30 a 24:00
- miércoles: De 8:30 a 24:00
- jueves: De 8:30 a 24:00
- viernes: De 8:30 a 1:00
Opiniones de clientes
Durante 3 años he compartido mi reseña de 5 estrellas. Sin embargo, y tras varios detalles de mala educación y altivez del dueño (totalmente injustificados) me veo obligada a bajarla al mínimo.
Sólo fuimos un par de veces. Pero la primera vez vimos a unos amigos y entramos. Cuando mi marido pago en la barra, le pidió el ticket y se lo tiro de malas maneras. Pensamos que tendría un mal día el dueño. Lo que tomamos estaba bueno. La segunda vez fuimos el día de fin de año. Pedimos un chocolate de la carta y valia 2,50 ya que era el único bar por allí que estaba abierto. Pedimos tres y preguntamos si nos podían traer unos churros, cuando dijimos churros el propio dueño ya contesto mal. En cambio la chica que lo serbio muy bien. Pero no dijimos nada. Salieron a un sitio de fuera que los vendían y nos lo pusieron. Cuando se pagó nos cobraron casi 20 euros. Que timada. En ningún sitio ponían chocolate con churros y un precio. Pensamos que nos iban a cobrar lo de la carta y a parte los churros. Pero en el ticket ponía chocolate con churros. Por favor si vais a cobrar un precio distinto, quitar las cartas de las mesas y poner en un cartelito lo que cuesta un chocolate con churros, entonces tu valoras lo que vas a tomar. Además nunca vimos en ninguna cafetería que tenías un mínimo de consumición. Si pedías un café ya no llegabas al mínimo. Que barbaridad lo que costaron los churros y la amabilidad nula. Si se tiene un negocio hay que ser amables con las personas que entran. Ya nos habían comentado que el sitio estaba bien pero el trato no. Nosotros lo comprobamos y por dos veces.
Mi experiencia fue penosa, es de los sitios que no aconsejo que valla nadie. El dueño tiene falta de educación y llega faltarte al respeto. Un mal educado.