Galicia cierra julio con más de 1,13 millones de cotizantes y crecimiento interanual del 2,02%
En julio, la Seguridad Social en Galicia incrementó en 12.916 afiliados respecto a junio, alcanzando un total de 1.130.000 cotizantes. En el último año, la comunidad sumó casi 22.500 afiliados, reflejando un crecimiento del 2,02%. La provincia de A Coruña lideró la incorporación con 11.113 nuevos afiliados, seguida de Pontevedra, Lugo y Ourense. Este repunte se enmarca en una tendencia de recuperación del mercado laboral, tras meses de estabilidad y ligeros incrementos en el empleo.
El contexto político en Galicia, marcado por una gestión centrada en la recuperación económica post-pandemia y en la promoción del empleo, ha influido en estos resultados. La inversión en programas de empleo, junto con la política de apoyo a autónomos y sectores clave, ha contribuido a sostener el crecimiento. Sin embargo, la caída en afiliados del sector educativo y algunos regímenes especiales refleja las tensiones y cambios en ciertos ámbitos económicos.
Este aumento en la afiliación tiene implicaciones para la política social y económica, ya que refuerza la percepción de una recuperación moderada pero sostenida. La creación de empleo en actividades sanitarias, comercio y hostelería muestra un mercado laboral que empieza a diversificarse. No obstante, los retos persisten en sectores afectados por cambios estructurales y por la finalización de campañas temporales.
Desde la perspectiva política, estos datos refuerzan la narrativa de avance en la economía gallega, aunque también ponen sobre la mesa la necesidad de seguir abordando las desigualdades y las vulnerabilidades en determinados sectores. La gestión de la Seguridad Social se mantiene como un indicador clave para evaluar las políticas públicas en materia de empleo y protección social.
De cara al futuro, será crucial monitorizar si estos datos positivos se consolidan en los próximos meses y si las políticas adoptadas continúan favoreciendo la creación de empleo estable. La tendencia de crecimiento sostenido, en un contexto de mayor estabilidad económica, puede marcar un camino favorable en la agenda política y social de Galicia.