Galicia incrementa en un 18% su plan contra incendios 2026 con 213 millones
La Xunta de Galicia ha aprobado un presupuesto de 213 millones de euros para el Plan de Prevención contra Incendios Forestales (Pladiga) 2026. Este monto representa un aumento del 18% respecto al año anterior y es la mayor dotación histórica para este programa. El dispositivo puede movilizar hasta 7.000 efectivos en épocas de alto riesgo, incluyendo diferentes administraciones.
El plan contempla acciones preventivas en 33.000 hectáreas, que se intensificarán con las condiciones meteorológicas favorables. Además, incorpora novedades en personal y medios, como la incorporación de 42 nuevas brigadas y la ampliación del equipo de expertos en grandes incendios, pasando de 6 a 15 integrantes. También se refuerzan los recursos aéreos con cuatro nuevos medios y se introducen tecnologías como drones, cámaras de vigilancia y pruebas piloto con inteligencia artificial.
El objetivo de la Xunta para 2026 es limitar la superficie quemada a menos de 29.207 hectáreas, una cifra significativamente superior a la media de la última década, que rondaba las 21.000 hectáreas. La intención es reducir también el número de fuegos a un máximo de 282, frente a los 310 registrados en 2025, y controlar las situaciones de amenaza grave en las zonas rurales.
Desde el ámbito político, la Xunta continúa retrasando la tramitación del anteproyecto de ley de lucha contra incendios, anunciado en 2021 tras los devastadores fuegos de 2017. La colaboración con las diputaciones y el aumento de recursos en los municipios busca fortalecer la coordinación en la prevención y extinción, especialmente en las parroquias de alta actividad incendiaria, que en 2026 suman 35 puntos críticos en Galicia.
Este incremento en el presupuesto y en la planificación refleja un cambio en la estrategia del Gobierno gallego. Tras un 2025 marcado por uno de los peores registros históricos, la atención se centra en reducir la gravedad y la extensión de los incendios en el futuro cercano, en un contexto de cambio climático y aumento de la incidencia de fuegos en zonas rurales.
A largo plazo, la decisión de potenciar medidas tecnológicas y la colaboración con la población local apuntan a una gestión más integral y resiliente frente a los incendios forestales en Galicia.