Huelga en grandes almacenes de Galicia denuncia sobrecarga laboral en jornada festiva
Este jueves, una movilización en varias ciudades de Galicia afectó a los principales grandes almacenes, con un seguimiento estimado entre el 30 y el 40 % del personal, según la CIG-Servizos. La protesta, que coincidió con un día de apertura en festivo en el sector, denuncia condiciones laborales precarias y una carga excesiva de trabajo sin compensación adicional. Decenas de empleados participaron en concentraciones en localidades como A Coruña, Vilagarcía, Santiago, Lugo y Vigo frente a establecimientos de cadenas como El Corte Inglés, Carrefour, Media Markt, Alcampo e Ikea.
El conflicto se enmarca en un contexto de tensión en las relaciones laborales del sector, marcado por recortes en las plantillas y el incumplimiento de coberturas en bajas y vacaciones. La protesta refleja una problemática estructural en las grandes superficies, que operan bajo un convenio común, y que ha sido objeto de discusión en la mesa de negociación del nuevo convenio colectivo, en Madrid, con vistas a su entrada en vigor en 2027.
Desde la Xunta de Galicia, las autoridades mantienen una posición de respeto a la libertad de huelga, aunque también advierten sobre la importancia de mantener la estabilidad en un sector clave para la economía regional. La negociación del convenio se ha convertido en un foco de conflicto político, dado que las condiciones laborales en grandes cadenas de distribución son un reflejo de las políticas laborales y económicas a nivel nacional, donde las diferentes fuerzas políticas han manifestado interés en reforzar los derechos de los trabajadores.
El contexto político en Galicia y en el Estado se caracteriza por debates sobre la regulación del mercado laboral, la negociación colectiva y la protección de los derechos de los empleados en sectores con alta concentración empresarial. La huelga en los grandes almacenes pone de manifiesto las tensiones existentes en un entorno económico que busca equilibrar competitividad y condiciones laborales dignas.
En el ámbito europeo, estas movilizaciones también reflejan la creciente preocupación por las condiciones laborales en cadenas de distribución, en un momento en que la economía digital y las cadenas globales de suministro están redefiniendo el sector. La movilización en Galicia puede considerarse un ejemplo de la presión social que busca influir en las políticas laborales y en la negociación de convenios que afectan a miles de trabajadores en toda España.