La población extranjera en Galicia casi se duplica en una década, con fuerte impulso desde 2020
Entre 2013 y 2025, la población extranjera con residencia legal en Galicia ha pasado de 86.573 a 157.743 personas, lo que supone un incremento del 82%, con un aumento de 71.170 residentes. El crecimiento ha sido especialmente intenso desde 2020, coincidiendo con la fase pospandemia, alcanzando en 2025 un incremento del 8,7% en el último año, casi el doble de la media estatal. La tendencia refleja una diversificación importante, con un predominio de nacionales latinoamericanos y europeos, en un contexto político marcado por la gestión migratoria y las políticas de integración en la comunidad autónoma.
Este incremento en la población extranjera se produce en un marco de cambios políticos y sociales en Galicia, donde las administraciones regionales han consolidado una postura de acogida y apoyo a la integración, en contraste con las políticas restrictivas adoptadas en otros ámbitos del Estado. La llegada de inmigrantes, mayoritariamente procedentes de Latinoamérica y la Unión Europea, ha sido favorecida por programas de colaboración y por la percepción de Galicia como destino estable y con oportunidades laborales, en un contexto económico que ha ido recuperándose tras las crisis anteriores.
El aumento en la presencia de inmigrantes en Galicia refleja también el impacto de las políticas migratorias nacionales e europeas, que han facilitado la regularización y el acceso a permisos de residencia, especialmente desde 2020. La evolución del padrón evidencia un cambio en los perfiles demográficos, con un crecimiento sostenido de comunidades latinoamericanas como Colombia, Cuba, Brasil y Argentina, junto con un incremento de residentes procedentes de países de la UE como Portugal, Rumanía, Italia y Alemania. Este fenómeno resulta de la combinación de factores económicos, sociales y políticos que configuran el actual mapa migratorio gallego.
En un contexto político marcado por debates sobre la inmigración y la integración social, Galicia ha mantenido una postura de apertura y colaboración con las comunidades extranjeras, promoviendo políticas que fomentan la regularización y el acceso a servicios públicos. La comunidad ha logrado aprovechar las oportunidades derivadas de la llegada de migrantes para dinamizar su mercado laboral y fortalecer su diversidad cultural, en un escenario donde los discursos políticos tienden a variar desde la protección social hasta el control de flujos migratorios.
Este proceso de crecimiento y diversificación de la población extranjera en Galicia forma parte de un fenómeno más amplio en el conjunto de España, en el que las comunidades autónomas adoptan diferentes estrategias para gestionar la inmigración en función de sus realidades sociales, económicas y políticas. La evolución reciente refleja una Galicia que, en el marco del Estado, busca consolidar su perfil como destino de inmigrantes, beneficiándose de su estabilidad política y de políticas regionales abiertas y progresistas, en un escenario europeo marcado por la movilidad y la integración.