La violencia sexual investigada en Galicia cae un 12%, Vigo mantiene liderazgo en casos
En 2025, los casos de violencia sexual con denuncia en Galicia disminuyeron un 12%, mientras que en Vigo, la ciudad con mayor número de casos, la reducción fue del 40%. La memoria del Imelga revela que, pese a la bajada, Vigo sigue a la cabeza en esta problemática. El instituto reforzó su actividad, duplicando valoraciones forenses en violencia de género y utilizando nuevas herramientas de georreferenciación para identificar áreas de mayor incidencia. Además, mejoró los espacios 'amables' en varias sedes, favoreciendo entornos más acogedores para víctimas y familiares.
El Imelga gestionó en 2025 más de 34.000 solicitudes periciales, resolviendo el 82% de los expedientes. La clínica forense, principal ámbito de trabajo, realizó casi 30.500 peticiones, destacando las valoraciones psiquiátricas y de daño corporal, relacionadas en su mayoría con agresiones físicas y violencia de género. La tendencia al estudio de muertes naturales sobre las violentas busca racionalizar recursos y evitar autopsias innecesarias, especialmente en personas mayores con patologías conocidas.
Las novedades tecnológicas incluyen la puesta en marcha de una nueva web con acceso a visor 'Exe', y proyectos piloto con inteligencia artificial para mejorar la gestión y análisis de información. La directora del Imelga subrayó la importancia de estos avances para mantener la eficiencia del sistema y responder a un volumen de trabajo estable, en un contexto de mayor coordinación con otros servicios, como el Sergas.
Desde una perspectiva política, estos datos reflejan la apuesta de las administraciones por mejorar la respuesta institucional frente a la violencia de género y la criminalidad en general. La inversión en recursos y tecnología responde a la necesidad de una gestión más eficaz y transparente, en línea con las prioridades del Gobierno gallego y las políticas de protección social.
El contexto social y jurídico en Galicia sigue enfrentándose al reto de reducir la incidencia de delitos sexuales y mejorar la atención a las víctimas. La tendencia a la baja en denuncias puede estar vinculada también a cambios en la percepción social y en los mecanismos de denuncia, pero requiere una evaluación continua para garantizar una respuesta efectiva y adecuada.
Mirando hacia el futuro, la consolidación de las mejoras tecnológicas y la ampliación de espacios 'amables' en más sedes, junto con una mayor sensibilización social, serán claves para seguir avanzando en la prevención y atención de estos delitos. La coordinación interinstitucional y la innovación en el ámbito forense marcan la hoja de ruta hacia un sistema más eficiente y humano.