La Xunta enfrenta presión por el cierre del canal en Baldaio y su impacto ecológico
Un centenar de vecinos de la ría de Baldaio, en Carballo, han salido a la calle con palas para exigir la apertura urgente del canal y frenar su taponamiento. La concentración, que reunió aproximadamente a mil personas, responde a la crisis ecológica derivada del cierre del canal desde mayo, que ha provocado la muerte de peces y deterioro del ecosistema.
El cierre ha generado un impacto severo en la biodiversidad, afectando especies protegidas y aves migratorias que habitan la zona. Los vecinos advierten que la falta de oxígeno en el agua y el aumento de la temperatura amenazan la supervivencia del ecosistema dunar y de marisma, con consecuencias irreversibles. La situación ha sido confirmada por informes del BNG local y organismos ambientalistas.
Este conflicto refleja la tensión entre la protección del patrimonio natural y las decisiones políticas relacionadas con la gestión de recursos en Galicia. La Xunta, en el centro del debate, ha sido criticada por su aparente falta de acción ante una problemática que, según los afectados, requiere soluciones inmediatas y un plan a largo plazo para evitar daños irreparables.
El alcalde de Carballo, Daniel Pérez, ha participado en la protesta, simbolizando el respaldo institucional a la causa. Los vecinos exigen una intervención técnica y definitiva para abrir el canal y evitar futuras obstrucciones, además de un proyecto integral que garantice la conservación del ecosistema en el futuro. La administración autonómica aún no ha presentado una propuesta clara al respecto.
Este episodio evidencia la necesidad de equilibrar la conservación ambiental con las políticas de gestión territorial. La comunidad pide que las decisiones no se basen en intereses económicos o burocráticos, sino en la protección de un espacio natural de alto valor ecológico. La próxima etapa será determinar si la Xunta asume su responsabilidad y actúa para detener la pérdida irreversible del hábitat en Baldaio.
El futuro del ecosistema de Baldaio dependerá de la voluntad política y de la implementación efectiva de medidas que aseguren su recuperación. La comunidad y los expertos aguardan una respuesta concreta que garantice la protección de este santuario natural y evite que la crisis actual se convierta en un precedente de pérdida ambiental en Galicia.