Tensión entre Concello y Xunta por política aeroportuaria en Galicia
Los gobiernos municipales de Vigo y Santiago de Compostela han manifestado su desacuerdo con las declaraciones del director de Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles, quien acusó a las tres ciudades con aeropuertos de tener una visión "localista" y de competir entre sí por rutas y conexiones.
Este enfrentamiento refleja una disputa política más amplia sobre la gestión y el impulso del transporte aéreo en Galicia, en un contexto donde las instituciones locales reclaman una política aeroportuaria coordinada y al nivel de las necesidades reales de la región, mientras la Xunta mantiene su postura de priorizar ciertos aeropuertos en detrimento de otros.
Desde Santiago, la concejala Míriam Louzao criticó la falta de una estrategia aeroportuaria integral, señalando que la Xunta no ha asumido la responsabilidad de diseñar un plan de país, a pesar de las peticiones reiteradas desde el inicio del mandato municipal. Por su parte, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, defendió la importancia de su ciudad como destino turístico y centro de conexiones, acusando a la Xunta de favorecer a Santiago en detrimento de Vigo.
Caballero también rechazó las propuestas de especialización aeroportuaria para vuelos de negocios en A Coruña y criticó la reacción del gobierno autonómico ante las acusaciones de silencio cómplice por parte del Concello de Vigo, calificándola como una respuesta de poca sustancia y tono diplomático.
En este contexto, la disputa evidencia la tensión entre la administración autonómica y los ayuntamientos, quienes consideran que la Xunta no ha tomado acciones concretas para potenciar la conectividad aérea de Galicia en un momento donde la competencia y la captación de rutas son clave para el desarrollo económico y turístico.
Este episodio se enmarca en un escenario donde las disputas políticas por la gestión de infraestructuras y recursos regionales reflejan las dificultades de coordinar estrategias que respondan a las necesidades de un territorio fragmentado, en un contexto de creciente competencia por atraer vuelos y turistas en el mercado europeo.