Viana do Bolo solicita declaración de emergencia tras riadas y problemas ambientales
El Ayuntamiento de Viana do Bolo, en Ourense, ha solicitado formalmente a la Xunta la declaración de zona de emergencia tras las recientes riadas que afectaron severamente al municipio. La petición, aprobada por unanimidad en un pleno extraordinario, busca agilizar la respuesta ante una situación que aún genera graves problemas en la localidad.
Las riadas de la pasada semana dejaron escombros acumulados en varias parroquias, como A Bouza, donde los restos dificultan el acceso a viviendas y generan olores insoportables. La situación se complica por la falta de acciones coordinadas desde otras administraciones, que han retrasado las tareas de limpieza y gestión de residuos. La Diputación de Ourense ha condicionado el depósito de materiales a una clasificación previa, lo que ha paralizado la retirada de residuos y agravado el estado de los entornos afectados.
Este escenario refleja una falta de respuesta efectiva por parte de las instituciones superiores, que según el alcalde, Germán García-Ávila, han demostrado “inacción y abandono total”. La declaración de zona de emergencia permitirá la creación de un comité de coordinación interadministrativo y facilitará la movilización de recursos necesarios para la resolución de la crisis.
Además, en la misma sesión, se aprobó de manera unánime la construcción de una depuradora que funcione por fin tras 30 años de retrasos. La obra busca solucionar problemas de vertidos y proteger el medio ambiente, además de desbloquear el plan urbanístico del municipio, actualmente paralizado por la falta de sistemas adecuados de saneamiento.
Este conjunto de medidas revela un contexto de gestión insuficiente ante emergencias ambientales en Galicia, donde la coordinación entre administraciones sigue siendo un desafío. La situación en Viana do Bolo pone de manifiesto la necesidad de fortalecer los mecanismos de respuesta ante catástrofes naturales, especialmente en zonas rurales vulnerables.
De cara al futuro, la declaración de emergencia podría marcar un punto de inflexión en la atención a emergencias en Ourense, promoviendo respuestas más rápidas y coordinadas. La ciudadanía y los expertos en gestión de riesgos insisten en la importancia de mejorar la planificación y la inversión en infraestructuras para evitar que eventos similares vuelvan a dejar a la comunidad en situación de vulnerabilidad.