Ayuntamientos gallegos guardan un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Toledo
Los ayuntamientos gallegos guardan un minuto de silencio por el accidente de Toledo, recordando la tragedia de Angrois de 2013 en Santiago.
Los ayuntamientos de toda Galicia secundaron este miércoles la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp) y guardaron un minuto de silencio en solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Udra, en la provincia de Toledo. En Santiago de Compostela, decenas de personas se concentraron frente al Pazo de Raxoi a las 20.00 horas.
La concentración compostelana reunió a la alcaldesa, Goretti Sanmartín, y a varios miembros del Gobierno gallego, como los conselleiros de Educación, Sanidade, Mar y Medio Ambiente. También asistieron el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y dirigentes de los principales partidos, entre ellos la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, y la secretaria general del PPdeG, Paula Prado. La rectora de la USC, Rosa Crujeiras, también acudió al acto.
El peso simbólico del gesto se explica por la memoria del accidente del Alvia de Angrois en 2013, en Santiago, que costó la vida a 80 pasajeros. Esa tragedia sigue marcando a la ciudad, y la alcaldesa así lo expresó al cierre del minuto de silencio. Según su valoración, Santiago es hoy la población que mejor puede comprender el dolor que sienten otros municipios del Estado tras un siniestro ferroviario.
Más allá del homenaje, la reacción institucional revela una dimensión política evidente. La presencia transversal de representantes de todas las fuerzas con representación en Galicia, desde el Gobierno autonómico hasta la oposición nacionalista y socialista, muestra un consenso poco habitual en torno a la seguridad ferroviaria. Ese consenso contrasta con las tensiones que suelen acompañar al debate sobre la gestión del transporte en la comunidad tras episodios de este tipo.
El jueves está prevista una nueva serie de actos. A las 12.00 horas habrá homenajes en el Parlamento de Galicia, en la sede de la Xunta en San Caetano y en la Delegación del Gobierno en A Coruña. Además, las estaciones de tren gallegas guardarán cinco minutos de silencio convocados por el comité de empresa de Renfe, lo que extiende la expresión de duelo a la red ferroviaria de la comunidad.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de la seguridad en el ferrocarril, un asunto que en Galicia sigue ligado a la herida abierta de Angrois. Las próximas semanas serán clave para saber si el duelo institucional se traduce en debate sobre prevención y responsabilidades, más allá de la emoción compartida en las plazas.