Bruselas incluye la mina de Cobre San Rafael en lista de proyectos estratégicos de la UE
La UE incluye en su lista estratégica la mina de Cobre San Rafael en Galicia, en un contexto de reducir dependencia de materias primas críticas y fortalecer su soberanía.
La Comisión Europea ha catalogado como estratégico el proyecto de extracción de cobre en Cobre San Rafael, en los municipios coruñeses de Touro y O Pino. La iniciativa forma parte de una segunda fase de 46 proyectos destinados a fortalecer la soberanía en materias primas críticas en la Unión, con una inversión prevista de aproximadamente 21.100 millones de euros.
Este reconocimiento sitúa a la mina en un contexto político más amplio, marcado por el interés de la UE en reducir su dependencia de países como China. La estrategia busca garantizar el acceso a minerales esenciales para sectores clave como la industria de baterías, aeroespacial y defensa, en un escenario donde más del 65% de estos recursos proceden de terceros países.
El impulso a estos proyectos responde a una política de seguridad de suministro que, a diferencia de la simple designación, no garantiza acceso directo a fondos europeos. Sin embargo, la legislación comunitaria apunta a acelerar permisos y facilitar conexiones en las cadenas de valor, especialmente en minerales como cobre, litio, níquel y tierras raras.
El proyecto de Cobre San Rafael, que explota un yacimiento activo desde el siglo XIX, fue declarado de interés estratégico por la Xunta en 2024. Esta decisión ha generado rechazo en sectores ecologistas y vecinales, preocupados por su impacto ambiental y social en la zona. La inclusión en la lista europea no altera estos debates, pero refuerza su relevancia en la agenda política de la región y del país.
El contexto más amplio apunta a que la UE busca reducir la dependencia de importaciones externas, particularmente de China, para 2030. La estrategia contempla que al menos el 10% de minerales estratégicos se extraigan en Europa, con mayores capacidades de reciclaje y procesamiento. La próxima década será decisiva para definir el equilibrio entre desarrollo industrial y sostenibilidad ambiental.