Educación investiga errores en la PAU y prepara participación en diseño para 2028
El Ministerio de Educación está en proceso de investigar los errores detectados en las pruebas de acceso a la universidad (PAU) en Galicia, donde se registraron fallos significativos, especialmente en la prueba de Dibujo Técnico. La Xunta ha anunciado que actualizará la normativa autonómica para participar en el diseño de las pruebas en 2028, buscando mayor control y homogeneización.
Este conflicto surge en un contexto en que Galicia mantiene un alto rendimiento en disciplinas como inglés, matemáticas y comprensión lectora en informes internacionales, pero sufre un descenso notable en los resultados tras la PAU. La polémica evidencia las tensiones existentes entre las comunidades autónomas y el Estado respecto a la gestión de unas pruebas que afectan a más de 13.000 estudiantes cada año.
Las implicaciones políticas son evidentes, ya que la Xunta busca garantizar una mayor autonomía en la elaboración de los exámenes, frente a una normativa estatal que, según instituciones gallegas, presenta incoherencias y mantiene múltiples caminos para un mismo objetivo. La polémica también refleja la necesidad de mejorar un sistema que genera ansiedad y perjuicios en el alumnado y sus familias.
Por su parte, el Ministerio ha defendido que la responsabilidad de los errores no recae en su gestión, mientras que el Conselleiro de Educación ha pedido explicaciones objetivas y ha destacado la importancia de evitar que estas incidencias vuelvan a repetirse en el futuro. La postura del Gobierno gallego se centra en incrementar su participación en la planificación, para garantizar la calidad y homogeneidad de las pruebas.
De cara al futuro, la situación abre un debate sobre la gestión de la selectividad en Galicia y la posibilidad de que la comunidad tenga mayor influencia en su diseño. La intención de la Xunta apunta a fortalecer la autonomía educativa y reducir las desigualdades en los resultados académicos, en un contexto de tensión entre competencias autonómicas y decisiones estatales.
En un escenario más amplio, la resolución de estos errores y la participación en el diseño de las pruebas pueden marcar un precedente para la política educativa en Galicia y otras comunidades, en busca de un sistema más transparente, homogéneo y ajustado a las necesidades del alumnado.