El aumento de enfermedades en el ganado gallego genera inquietud en Ourense
El sector ganadero de Ourense enfrenta un incremento significativo en brotes de enfermedades como la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica y la Lengua Azul. Durante el último año, algunos brotes han afectado hasta el 100% del ganado en explotaciones específicas, generando pérdidas económicas y un impacto en la salud animal.
Este incremento responde a cambios en las condiciones climáticas, tránsito de animales y un modelo extensivo que dificulta el control. La Xunta de Galicia reconoce la situación, aunque destaca que el estatus sanitario de la comunidad sigue siendo envidiable en comparación con otras regiones.
Las repercusiones en las explotaciones son evidentes: muertes, abortos y dificultades reproductivas. La saturación de los servicios veterinarios y la falta de recursos agravan la situación, que también tiene un fuerte impacto psicológico en los ganaderos, quienes ven amenazada su forma de vida.
El sector pide mayor implicación de las administraciones para proteger la soberanía alimentaria y garantizar la continuidad del sector. La llegada potencial de enfermedades como la Dermatosis Nodular Contagiosa preocupa, pues podría suponer sacrificios masivos si llegara a Galicia.
La crisis también ha expuesto problemas en la gestión de herramientas como los crotales, que en algunos casos están provocando heridas en los animales. La falta de protocolos claros y la necesidad de reforzar la vigilancia sanitaria marcan el escenario actual, en un contexto político en el que la Xunta busca mantener la competitividad del sector ante los riesgos externos.
De cara al futuro, la tendencia apunta a una mayor presión sobre los recursos sanitarios y a la necesidad de políticas más integradas que combatan el cambio climático y el tránsito internacional de animales. La sostenibilidad del sector ganadero en Galicia dependerá de la capacidad de adaptación y de una mayor implicación institucional.