El calor extremo en hospitales gallegos alarma a la Xunta y requiere soluciones urgentes
Las temperaturas en algunas habitaciones de hospitales públicos en Galicia alcanzan hasta los 30 grados centígrados, según denuncia del BNG. Estas condiciones afectan a pacientes, personal y familiares en centros como el CHUAC de A Coruña o el Hospital de Ourense.
La ola de calor que azota la región ha evidenciado deficiencias en la infraestructura hospitalaria. Muchos de estos centros, especialmente los más antiguos, carecen de sistemas de climatización adecuados. La situación se agrava en habitaciones compartidas, donde el calor se vuelve insoportable y dificulta la recuperación.
Este problema tiene implicaciones directas en la calidad de la atención sanitaria y en la salud de los pacientes. La falta de un ambiente adecuado puede prolongar los tiempos de recuperación y aumentar riesgos asociados. Además, el personal sanitario enfrenta condiciones laborales complicadas, con temperaturas que superan los límites recomendados.
Desde la Xunta, las críticas apuntan a la necesidad de implementar medidas inmediatas. La denuncia parlamentaria exige un plan para mejorar la climatización en todos los centros públicos antes de fin de año. La falta de una infraestructura adecuada refleja una gestión que no ha priorizado la adaptación a los desafíos climáticos actuales.
Este problema evidencia una problemática estructural en el sistema sanitario gallego, que requiere una solución a largo plazo. La inversión en infraestructuras y en tecnologías de climatización será clave para garantizar la calidad y seguridad en la atención hospitalaria en un contexto de aumento de las olas de calor.
El fenómeno del cambio climático hace prever que estos episodios serán cada vez más frecuentes. La respuesta institucional deberá incluir estrategias de adaptación para salvaguardar tanto la salud pública como la eficiencia del sistema sanitario en Galicia.