El incendio en Fragas do Eume aviva el debate sobre la gestión forestal en Galicia
Un incendio ocurrido en el Parque Natural das Fragas do Eume, en A Capela, en la madrugada del martes, ha puesto en el centro del debate la política de prevención y gestión forestal en este espacio protegido. El fuego afectó a una superficie de aproximadamente 15 hectáreas, sin alcanzar las áreas más sensibles de Vilariño, según confirmaron fuentes oficiales.
Este incidente se produce en un contexto donde la Xunta de Galicia ha sido cuestionada por su falta de acciones concretas en la gestión de espacios naturales, a pesar de las reiteradas reclamaciones de propietarios y vecinos para mayor participación en decisiones que afectan al parque. La asociación local ha señalado que la acumulación de combustible y la ausencia de medidas preventivas adecuadas incrementan la vulnerabilidad ante incendios.
El debate político se ha reactivado tras conocerse que en mayo, dos diputados autonómicos interrogaron al Gobierno gallego sobre las acciones para reforzar la prevención en el parque. La respuesta oficial se limitó a menciones genéricas, sin detallar planes específicos o presupuestos destinados a la protección del espacio natural.
Desde el ámbito técnico y ambiental, expertos advierten que la gestión activa del monte, incluyendo la limpieza de áreas de riesgo y la participación ciudadana, es fundamental para reducir la probabilidad de incendios de gran escala. La falta de una estrategia clara y de recursos suficientes ha sido señalada como uno de los principales obstáculos.
Este suceso se enmarca en un contexto de aumento de incendios en Galicia, vinculados en parte al cambio climático y a prácticas forestales que no priorizan la prevención. La opinión pública y algunos grupos políticos exigen una revisión del modelo de gestión y una mayor inversión en protección, para garantizar la conservación de uno de los bosques atlánticos más importantes de Europa y la seguridad de sus habitantes.
En el futuro, la prioridad será establecer un marco de gestión más transparente y participativo, con recursos adecuados y medidas preventivas eficaces, para evitar que incidentes como este vuelvan a repetirse en un entorno considerado patrimonio natural de Galicia.