El incendio en Ourense supera las 350 hectáreas y sigue activo, mientras surge otro en Manzaneda
El incendio en Calvos de Randín, Ourense, continúa activo tras quemar más de 350 hectáreas desde su inicio el jueves. Paralelamente, se ha declarado un nuevo fuego en la parroquia de Reigada, en Manzaneda, que afecta a más de 20 hectáreas.
Estos incendios reflejan la persistente problemática de la gestión forestal en Galicia, agravada por condiciones meteorológicas adversas y un aumento en las temperaturas. La situación ha llevado a la declaración de la Situación 2 de alerta en Calvos de Randín, por la proximidad al núcleo de As Meaus, y a la movilización de recursos tanto autonómicos como nacionales.
La respuesta de las autoridades se centra en la extinción mediante medios terrestres y aéreos, con una coordinación que busca evitar daños mayores en las zonas afectadas y proteger las áreas habitadas cercanas. La implicación de medios del Ministerio para la Transición Ecológica evidencia la gravedad de la situación.
Estos eventos evidencian los desafíos en la prevención y control de incendios forestales en Galicia, donde la política de gestión de recursos naturales y la lucha contra el cambio climático son cuestiones prioritarias. La falta de una política integral y recursos suficientes puede complicar futuras acciones de protección de los espacios naturales.
En el contexto actual, la tendencia apunta a la intensificación de estos incendios en los próximos años, a menos que se refuercen las políticas de prevención y se invierta en infraestructuras de gestión forestal. La colaboración entre administraciones será clave para reducir la vulnerabilidad del territorio gallego frente a estos desastres.